Pacto

La Junta y el Obispado zanjan cinco años de pugna en Cajasur

El conflicto de cinco años que ha enfrentado a Cajasur y la Junta de Andalucía quedó zanjado ayer con un acuerdo sin derrota para la Iglesia, que ha permitido la salida del sacerdote Miguel Castillejo a cambio de conservar el control de la caja. El Gobierno andaluz se cobra el relevo del presidente y logra que Cajasur pida voluntariamente y de inmediato el retorno a la tutela de la Junta.

Después de varios meses de negociación, Cajasur y la Junta de Andalucía emitieron ayer un comunicado conjunto que cierra por consenso una batalla de cinco años.

Una vez que Rodríguez Zapatero ganó las elecciones generales, se emprendió la reforma de la Ley Financiera que debía devolver la tutela de Cajasur a la Junta de Andalucía, deshaciendo así las modificaciones legales que impulsó el PP para que la entidad cordobesa dependiera del Ministerio de Economía.

Paralelamente, el Gobierno socialista retiró el recurso ante el Tribunal Constitucional contra la ley andaluza de 1999. Esta normativa forzaba la jubilación de Miguel Castillejo y eliminaba la llamada singularidad de la Iglesia, que se traduce en que esta institución domina los órganos de gobierno de la caja con el 46,6% del consejo.

Sin embargo, la Junta de Andalucía no ha querido aplicar la letra de la ley, que relegaría a la Iglesia sólo al 6,5% del consejo, y ha optado por una salida negociada que respeta el estatus Cajasur. Es decir, el Cabildo Catedral de Córdoba seguirá decidiendo quién será el presidente ejecutivo, ostentando el 34% de la asamblea, lo que le da minoría de bloqueo, y el 30% del consejo y del resto de órganos.

Como resultado, la Iglesia y sus potenciales aliados controlarán la mayoría en la caja. A cambio, dando marcha atrás a los estatutos aprobados por Castillejo, se recupera la presencia de la Diputación en los órganos ejecutivos.

El proceso culminará en primavera tras la reforma de la ley andaluza y la renovación de órganos.

¿Cobrará el presidente la póliza?

Uno de los aspectos más controvertidos de la última etapa de Cajasur ha sido la póliza de 2,9 millones de euros que la entidad contrató a favor de Miguel Castillejo para cuando éste abandonase la caja. La Junta recurrió en su día ante los tribunales esta indemnización por considerarla ilegal. El relevo del sacerdote, que tiene 74 años y lleva casi tres décadas al frente de Cajasur, fue recogido implícitamente y sin lugar a dudas en el acuerdo firmado ayer, pero en nada se alude a su póliza de salida. Queda así por despejar si se mantiene el recurso o si se termina considerando este importe como una compensación para Castillejo. Fuentes socialistas señalan que este punto es un fleco del acuerdo que se abordará más adelante. Cuando en la primavera del año que viene Castillejo deba abandonar la presidencia de Cajasur dedicará sus días a una fundación cultural que lleva su nombre y que ha sido impulsada por la entidad. El PSOE aclara que se trata de un proyecto de bajo presupuesto. Otras fuentes aseguran que el todavía presidente pretendió sin éxito quedarse como responsable de la Obra Social.