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La transparencia revitaliza la labor de los auditores internos

La auditoría interna gana terreno en el seno de las empresas. Es una de las consecuencias de la ola de transparencia. Buen ejemplo de ello es el crecimiento del Instituto de Auditores Internos, que en 1988 tenía 470 asociados y en la actualidad cuenta con 1.300.

La función de auditoría interna ha sido una de las grandes beneficiadas por la reforma de la transparencia. De acuerdo con los datos de un estudio realizado por la firma de servicios profesionales KPMG, el 93% de las empresas españolas consultadas tiene un departamento de auditoría interna. El porcentaje es sensiblemente superior al registrado en la edición anterior del estudio, realizada en 2001, donde la cifra se situaba en el 83%.

A pesar del avance experimentado, el estudio también señala que los departamentos de auditoría interna de las empresas aún cuentan con escasos recursos para afrontar su carga de trabajo. El 40% de los encuestados considera insuficiente el tamaño de su departamento de auditoría interna.

El socio del área de Auditoría Interna de KPMG en España, Tomás López de la Torre, confirma que la actual legislación ha 'acelerado' el proceso de implantación de sistemas para la identificación, evaluación y gestión de los riesgos empresariales y ha conducido a la alta dirección de las empresas y a sus consejos a 'replantearse el objetivo, el ámbito y el funcionamiento de la auditoría interna'.

La misión de estos departamentos es la de aportar una opinión de contraste a la gestión empresarial

También lo asegura así Nuria Ávalos, gerente del equipo de buen gobierno corporativo y control interno de Deloitte & Touche. Para quien una de las razones más importantes para explicar el auge de la auditoría interna se encuentra en el cambio de dependencia de estos departamentos dentro de las organizaciones. 'Tradicionalmente estaban ligados a los departamentos financieros. Pero en los últimos años se ha potenciado su función y se han ido situando en niveles superiores y con mayor relevancia', explica.

En la actualidad, de acuerdo con los datos de un estudio realizado por Deloitte junto a la escuela de negocios Esade, el 76% de las sociedades encuestadas para la realización del informe señalaron que la dirección de auditoría interna depende jerárquicamente de los niveles de dirección general o superiores (miembros del consejo de administración, secretarios del consejo, presidencia, etcétera).

El Instituto de Auditores Internos, punto de encuentro de la profesión en España también es un buen termómetro del crecimiento de la profesión de la auditoría interna. Una labor que hasta hace poco tiempo desarrollaban como mucho una o dos personas en las grandes empresas.

Hoy, con el crecimiento de los departamentos el Instituto ha triplicado el número de asociados en los últimos años. Y si en 1988, año de la publicación del Código Olivencia eran únicamente 470 los asociados, en la actualidad su número ha crecido hasta superar los 1.300.

'La Ley Financiera de 2002 que regula los comités de Auditoría refuerza la profesión de Auditoría Interna como apoyo fundamental del Comité de Auditoría, al considerar a los profesionales de la Auditoría Interna como eslabón de la cadena de buen gobierno', explican desde el Instituto.

Pero además de la Ley Financiera el Informe Aldama y la posterior Ley de Transparencia no han hecho sino redundar en la necesidad de profundizar en el buen gobierno de las sociedades y por tanto el papel de la auditoría interna se ha visto sumamente reforzado, 'puesto que su misión es aportar una opinión de contraste a la gestión empresarial', explican los auditores.

Un departamento 'reformulado'

Alberto Ferreiro puede ser un buen botón de muestra de lo que ha sucedido en los últimos tiempos con la auditoría interna. En marzo de 2000 se incorporó a la unidad de auditoría interna de Unión Fenosa con la misión de 'reformular el departamento'. Su llegada coincidió con la expansión de la eléctrica, y de un departamento en el que sólo quedaba una persona, se ha pasado a uno integrado por 16, a lo que hay que añadir los auditores de los cinco países en los que está presente Unión Fenosa.

Ferreiro asegura que la labor del departamento se ha incrementado mucho en los últimos tiempos y, en especial, en el último año. En la actualidad Alberto Ferreiro es el director de normas y criterios y el enlace entre la comisión de auditoría y el departamento de auditoría interna que, funcionalmente, depende de la secretaría general de control y auditoría.

Y si por un lado los profesionales que trabajan en la auditoría interna se muestran ilusionados por el crecimiento de su importancia en las empresas, también se quejan de la escasez de recursos, en especial humanos, a las que en muchos de los casos deben enfrentarse

De acuerdo con los datos de un informe realizado por KPMG, los departamentos de auditoría cuentan con una media de 17 trabajadores y la proporción de auditores sobre el total de plantilla es de 0,22%, 'lejos del 1% deseable', se afirma en el informe. Por eso, el 40% de los encuestados cree que el tamaño del departamento de auditoría interna es insuficiente.

En cuanto a la formación, el 85% de las empresas dispone de un plan anual detallado para el personal del departamento de auditoría, aunque el 79% de los auditores internos tienen menos de 50 horas de formación anuales, según KPMG.