TRIBUNA

El modelo de capital cultural de la UE se agota

Dos décadas después de que la UE comenzase a designar una ciudad como capital cultural del año el proyecto comienza a mostrar signos de agotamiento. 'La dimensión europea se ha perdido y los festivales que se organizan a menudo no son más que una muestra del folklore local', afirmaba ayer la eurodiputada austriaca Christa Prets. Las capitales culturales de este año, Lille (Francia) y Génova (Italia), probablemente no encajen bien ese reproche.

Pero un reciente estudio de la Comisión Europea encargado a una consultora independiente avala la impresión de Prets. La lista de países anfitriones ya está cerrada hasta 2019 (tras Santiago de Compostela, en 2000, y Salamanca, en 2002, una ciudad española compartirá la capitalidad con una polaca en 2016).