Divisas

La fortaleza del euro amenaza la reactivación de la industria europea

La fortaleza del euro está poniendo en un brete a la industria europea, muy dependiente, en general, de la actividad comercial con terceros países, y en especial, de las transacciones de bienes de equipo.

La fortaleza del euro está poniendo en un brete a la industria europea, muy dependiente, en general, de la actividad comercial con terceros países, y en especial, de las transacciones de bienes de equipo.

Así lo pone de relieve el índice de compras manufactureras (PMI) de la zona euro, elaborado por NTC Research y Reuters, y en el que se recogen datos de 3.000 empresas representativas del sector.

El indicador agregado del área en noviembre, que se hizo público ayer, registró una fuerte caída de dos puntos (de 52,4 a 50,4). Se trata del mayor descenso desde los atentados del 11-S en EE UU, en 2001. Además, el subíndice de nuevos pedidos (marca la evolución en los próximos meses) también evolucionó de forma negativa.

La actividad industrial se sitúa en Alemania al límite de la recesión

La apreciación de la divisa provoca que las importaciones sean más competitivas

La caída de la actividad manufacturera en el conjunto de la zona tiene gran parte de su explicación en la delicada coyuntura en Francia y Alemania, cuya industria es muy sensible a las exportaciones fuera de la región. En Alemania, el indicador se ha situado en un nivel inferior a los 50 puntos, barrera por debajo de la cual se considera que el sector está en declive.

'La recuperación de la actividad manufacturera ha sufrido un fuerte parón en la zona euro', reconoció ayer, Chris Williamson, economista jefe de NTC Research.

Todos los analistas apuntan como el principal responsable de esta situación a la fortaleza del euro (ayer batió un nuevo récord al alza cotizándose a 1,333 dólares). Rob Carnell, del grupo ING, y Ken Wattret, de BNP Paribas recalcan, sobre todo, el mal dato de los nuevos pedidos, que adelanta una posible caída de la producción industrial en los próximos meses.

El efecto negativo se debe tanto a una caída de las exportaciones como a un alza de las importaciones. 'Con la apreciación de la moneda, los bienes industriales del exterior se hacen más baratos en términos relativos, con lo que se está produciendo un efecto sustitución de los bienes nacionales por importaciones', dice Williamson. La preocupación es tal, que más de un experto sugiere la posibilidad de bajar los tipos de interés en la zona euro para animar la demanda si la situación no se corrige. 'Si en el próximo mes se confirma esta tendencia, los tipos deberían bajar', comenta Peter Fontaine, de FX Estrategist, informa Reuters.

Fuera del área euro la situación es más tranquila. El índice manufacturero aumentó 1,5 puntos en noviembre en Reino Unido, al abrigo de la libra esterlina, y con una situación presupuestaria más saneada que en Italia, Francia y Alemania. Precisamente ayer, el Ministerio de Finanzas alemán revisó de nuevo al alza (0,05 puntos) su previsión de déficit público para este año situándola en el 3,75% del PIB, por encima del límite del 3% autorizado por Bruselas. Lo quiere reducir al 2,9% en 2005.

En el conjunto de la zona euro, el crecimiento económico tampoco es para tirar cohetes. En el tercer trimestre el PIB aumento el 0,3%, según difundió ayer Eurostat. Y el paro se mantiene estable, en el 8,9% de la población activa.