Legal

Multado un agente de Auna por captar clientes de forma ilegal

Los métodos que están usando determinadas operadoras para captar clientes siguen recibiendo varapalos por parte de las instituciones. El último caso ha sido la sanción impuesta por la Agencia de Protección de Datos a Digimur, agente de Auna, por atraer usuarios de forma irregular.

La última vez le tocó a Uni2 responder ante un tribunal por captar clientes de forma ilegal y ahora el turno ha sido de Auna. La Agencia de Protección de Datos (APD) ha sancionado a una de las empresas que utiliza el holding de telecomunicaciones para conseguir usuarios por usar métodos irregulares para ello, según la sentencia a la que ha tenido acceso este periódico.

La empresa sancionada es Digimur y la multa asciende a 300.506 euros. En la denuncia también figura el nombre de Auna, pero la APD ha archivado su caso porque considera que ya ha sido apercibida en el pasado por ese mismo comportamiento irregular.

La demanda sigue las líneas generales de un proceso que ya acumula un buen número de sanciones. Con la apertura a la competencia del mercado de telefonía fija se puso en marcha un mecanismo por el que un usuario puede cursar todas sus llamadas a través de un operador alternativo sin necesidad de marcar prefijo. Este instrumento lleva por nombre preselección y ha sido el arma más utilizada por las nuevas operadoras -Auna, Uni2, Jazztel, Tele2...- para arrebatar clientes a Telefónica.

El problema es que en algunos casos las empresas no han conseguido los usuarios de forma legal. Según los datos de la Unión de Consumidores de España (UCE) hay unas 165.000 familias cuya línea ha sido preseleccionada de forma irregular.

æpermil;ste es el caso que denuncian los ocho demandantes en su pleito contra Digimur y Auna, en un escrito al que también se ha unido Telefónica.

Los denunciantes niegan en todos los casos que las firmas recabadas por Digimur fueran suyas y aseguran que nunca consintieron ser clientes de Auna.

La APD ha constatado que efectivamente su preselección fue irregular, que medió engaño y que Digimur no puso los medios necesarios para evitar que sus comerciales lo hicieran. En concreto, ninguno de los clientes que Auna captó en los hechos denunciados firmaron personalmente la solicitud de preselección, sino que la propia Digimur reconoce que obtuvo sus datos privados de terceras personas y que los acuerdos fueron, también, rubricados por terceros.

Un cambio polémico para acelerar el proceso

A finales de septiembre había en España 2,3 millones de líneas preleseccionadas por operadoras distintas a Telefónica. De esta cifra, y siguiendo los datos de la UCE, 165.000 habrían sido captadas de forma irregular, con lo que el fraude asciende al 7% del total de líneas afectadas. En todos los casos, las telefónicas o sus agentes han falsificado firmas o engañado a los clientes, según las denuncias presentadas.

Hasta ahora, había que tener la firma del cliente para conseguir una preselección. A partir del mes de agosto el consentimiento se puede lograr por teléfono, siempre que medie la intervención de un tercero independiente que actúe como verificador.

Telefónica y alguna organización de consumidores han criticado esta medida, ya que consideran que elevará el fraude. Otras operadoras y la propia CMT creen, sin embargo, que así será más difícil el engaño.