Vivienda

ERC, IU y CiU ayudan al PSOE a devolver a Trujillo el presupuesto de Vivienda

El PSOE logró ayer devolver 539 millones de euros al presupuesto del Ministerio de Vivienda con la ayuda de Esquerra Republicana, Izquierda Unida y CiU, después de que una enmienda del PNV, apoyada la semana pasada por el PP, transfiriera este dinero a las comunidades autónomas.

La Mesa del Congreso de los Diputados autorizó ayer un paso sin apenas precedentes: que los grupos políticos que apoyaron en el trámite de comisión una enmienda a los Presupuestos pudieran defender en el pleno un voto particular para revocarla. Fue el caso de Esquerra Republicana e Izquierda Unida, que se unieron ayer al PSOE para invalidar la iniciativa que avalaron la semana pasada junto al PNV y el PP para que 539 de los 888 millones que gestionará en 2005 la ministra María Antonia Trujillo vuelvan a su Ministerio y no sean administrados directamente por las comunidades autónomas.

El PNV argumentó para defender esta enmienda que las competencias de vivienda son de las comunidades autónomas y que en su gestión debe prevalecer el principio de la eficacia.

Como la política hace extraños compañeros de cama, el PP se quedó ayer sólo en defensa del PNV, contrario a la admisión de este voto particular y, en el fondo, a que sea el Gobierno central quien ejecute la política de vivienda en los diferentes territorios. El apoyo de CiU al PSOE en la Mesa del Congreso fue clave para que este último partido pudiera revocar la enmienda con la ayuda de sus socios.

Desmantelar el Estado

ERC e IU argumentaron su rectificación alegando que no es el momento de acabar con el Ministerio de la Vivienda, uno de los departamentos estrella de José Luis Rodríguez Zapatero. Si bien comparten que las competencias descansen sobre las comunidades, mostraron su sorpresa ante las prisas del PP por 'desmantelar el Estado'.

El clima creado por este episodio, que cerró ayer la primera fase de la tramitación presupuestaria en el Congreso, no contribuye al acercamiento entre el PSOE y el PNV a escasas fechas de que los Presupuestos entren en el Senado. Si no hay cambios de última hora, los nacionalistas vascos presentarán un veto a las cuentas de 2005 en la Cámara Alta que, de no retirarse a tiempo, tendrían que ser devueltas al Congreso para ser aprobadas por mayoría simple. El PSOE no disimula que ello significaría una relativa derrota política para el Gobierno pero también un cierto alivio por conseguir sacar adelante los Presupuestos sin pagar un peaje excesivo. Las concesiones a Esquerra Republicana no superan, de momento, los 300 millones de euros, y las que se están negociando con CiU quedan muy lejos de los 1.000 millones iniciales que la coalición exigía para apoyar los Presupuestos en el Congreso.

Entre las enmiendas de más calado que CiU ha sacado adelante figura la ampliación hasta los 120.000 euros del margen de base imponible en el que las pequeñas empresas podrán aplicarse el tipo reducido del Impuesto de Sociedades.

Menor coste para los laboratorios

Los laboratorios farmacéuticos que más inviertan en investigación podrán ver reducida hasta en un 25% la tasa que deberán satisfacer a Sanidad a partir de su facturación anual, según anunció ayer la ministra Elena Salgado. En un principio, estaba establecido que el porcentaje sería de hasta el 20% pero un acuerdo alcanzado entre el PSOE, Esquerra Republicana y CiU hará posible esta ventaja para los laboratorios.

Cañete acusa que existe un déficit oculto

El portavoz de Economía del PP, Miguel Arias Cañete, mantuvo ayer en el Congreso que la partida presupuestaria de 10.130 millones de euros destinada a las relaciones financieras con la UE esconde un déficit de 2.000 millones de euros. En su opinión, el Gobierno no ha tenido en cuenta la intención del Instituto Nacional de Estadística de revisar la cuantía del Producto Interior Bruto de los últimos años que, probablemente, aumentará la riqueza nacional en cinco puntos.

A juicio de Miguel Arias, ello acarreará que los desembolsos que España tendrá que hacer a la UE sean mayores de los previstos: unos 500 millones el año que viene y 1.500 adicionales en el resto de los ejercicios.

El vicepresidente económico, Pedro Solbes, explicó que no ha tenido en consideración este aumento del PIB porque el resto de los socios europeos también deberán revisarlo y se desconoce si, finalmente, la riqueza española aumentará más que la del resto de miembros de la Unión Europea.