Informe

La recuperación de las bolsas mejoró un 11,6% la riqueza de las familias en 2003

La tímida recuperación de los mercados bursátiles y la creciente aceptación de los productos de ahorro en los últimos meses son los dos factores que provocaron un aumento del 11,6% en la riqueza financiera neta de las familias españolas en 2003, para situarse en los 741.426 millones de euros.

Según revela un informe elaborado por Caixa Catalunya, la diferencia entre los activos financieros y la deuda de los hogares experimentó una mejora sustancial en el pasado año después de tres ejercicios consecutivos de quedar por debajo o de no superar el valor que había alcanzado en 1999 y que ascendió a 733.016 millones de euros.

Esta ampliación ha sido posible a pesar del elevado crecimiento del endeudamiento familiar, que representó un 68,2% del producto interior bruto (PIB) en 2003. La recuperación de los mercados bursátiles y el consiguiente impulso otorgado a los activos financieros de los hogares ha permitido compensar este creciente endeudamiento de las familias, según la caja catalana.

En concreto, durante el período 1996-2003, el crecimiento de la riqueza financiera neta ha ascendido a 243.000 millones de euros, a pesar de la pérdida registrada en los años 2000-2002, cifra que representa, aproximadamente, la mitad de la existente al inicio del periodo. "Este avance de la riqueza financiera neta de las familias españolas ha sido posible por el intenso crecimiento que se produjo coincidiendo con la etapa expansiva de la economía y con las alzas bursátiles que la acompañaron", indica el informe. En concreto, el aumento del grupo de acciones y otras participaciones alcanzó más de 90.000 millones de euros en el ejercicio (+24%) mientras que el resto de grupos también registró alzas, aunque más moderadas.

"En los últimos años se está produciendo una transformación en la estructura de la riqueza financiera de las familias españolas, con una creciente importancia de los activos bursátiles y la renta fija, a costa del declive de los activos más tradicionales, como efectivos y depósitos, que aún así, todavía constituyen el componente más importante de esta riqueza", considera Caixa Catalunya.