Electricidad

Las empresas piden a Industria que mantenga la tarifa regulada hasta 2010

Representantes de varios sectores empresariales han pedido a Industria que aplace la desaparición de la tarifa eléctrica industrial, prevista para 2007, a la fecha fijada para la doméstica, 2010. Las empresas temen que sin competencia ni tarifa los precios lleguen a subir un 40%. Aunque el Gobierno del PP ya anunció este aplazamiento, no cumplió su promesa.

Las empresas industriales, especialmente los grandes consumidores de energía, pidieron reiteradas veces al Gobierno del Partido Popular que aplazase la eliminación de la tarifa regulada de alta tensión (superior a 1.000 voltios), al menos, hasta 2010, fecha prevista por la ley eléctrica de 1997 para la desaparición de la tarifa doméstica. La medida afecta a la mayor parte de las empresas españolas, o el equivalente al 50% del consumo.

Pese a haber aceptado varias veces esta petición, el Gobierno de José María Aznar no la cumplió. Ahora, representantes de la industria han vuelto la carga y han reiterado esta solicitud al Ministerio de Industria, que está estudiando la propuesta.

Entre los argumentos utilizados, hay dos de peso. El primero, que mientras no exista competencia real en el mercado que permita a las empresas comprar la energía a nuevos operadores, la desaparición de la tarifa industrial puede provocar subidas de hasta un 40% en el precio de la electricidad, según cálculos de la Asociación de Empresas de Gran Consumo de Energía (AEGE).

La tarifa de alta tensión la usan empresas con el 50% del consumo total

El segundo argumento es que el límite de 2007 no lo recoge la ley eléctrica, sino que fue una medida que tomó, 'sin mayor explicación', según fuentes de un sector afectado, por Josep Piqué, en los últimos meses de su mandato al frente del Ministerio de Industria, en 1999.

Desde entonces, el aplazamiento ha sido una reivindicación permanente de las empresas. De hecho, el ex secretario de Estado de la Energía, José Folgado, prometió incluir esta medida en la Ley de Acompañamiento de los presupuestos de 2004, algo que no cumplió. El 23 febrero, en unas jornadas organizadas por el Club Español de la Energía, y ante representantes de las grandes compañías industriales españolas (siderúrgicas, cementeras y del aluminio, entre otras) aseguró de nuevo que la tarifa regulada para la industria seguiría vigente hasta el final de esta década.

Folgado explicó que, de esta manera se garantizaba a las empresas 'una mayor predictibilidad en sus programas de inversión' y que la supresión de su régimen tarifario sería 'pernicioso' para la industria española, en tanto el mercado no alcanzase un cierto grado 'de madurez'.

El papel de Rato

Según fuentes cercanas a las negociaciones, el anterior ministro de Economía, Rodrigo Rato, decidió incluir esta propuesta en el programa electoral del PP y, una vez formado el Gobierno, se decidiría cómo proceder al cambio legal. Uno de los problemas que plantea la modificación es que se trata de una norma con rango de ley.

Por el momento, representantes de la industria han mantenido contactos con el secretario general de la Energía, Antonio Fernández Segura, que se ha mostrado públicamente defensor de la tarifa, al que han cursado su petición. Fernández Segura, ha expresado, en principio, su conformidad, pero la decisión final la deberá tomar el ministro de Industria, José Montilla.

Gestión de la demanda

En estos momentos, con lo que las empresas llaman 'gestión de la demanda' (el uso de horas valle, en la noche o los domingos, o las cláusulas de interrumpibilidad) el precio de electricidad para la industria en España oscila en más o menos el 10% sobre el precio del resto de los países de la UE, según un estudio de dos grandes empresas siderúrgicas.

'La tarifa rinde mucho si haces gestión', señala un experto, quien añade que 'mientras el mercado no funcione, las empresas necesitan la tarifa y sus complementos'. A cambio, cuando empiece a funcionar, éstas proponen la firma de contratos a largo plazo con los proveedores (eléctricas), y otros de servicio con el gestor del sistema, Red Eléctrica.

En estos momentos, unas 200 empresas que suponen el 15% del consumo, tienen acuerdos de interrumpibilidad con esta compañía.

Trasvase de clientes entre la libre y la regulada

Los grandes consumidores, o empresas, tuvieron acceso al mercado libre de la electricidad antes que los domésticos. Sin embargo, la tarifa libre no es una opción permanente, como lo demuestran los datos que periódicamente publica la Comisión Nacional de la Energía. En el primer semestre de este año 32.964 consumidores de alta tensión compraron su electricidad en el mercado, mientras que en el mismo periodo lo hicieron 32.700. Esto supone 'un flujo de doble sentido', según la CNE, pues 'ha habido consumidores que han vuelto del mercado a la tarifa', por suponer un mejor precio, y otros que han hecho lo contrario. El resultado es que el 39% de los consumidores industriales acudieron al mercado, lo que supone el 56% del consumo total de la alta tensión.