Revista de prensa

Movilizando a la mayoría silenciosa de la UE

Europa nunca se había mostrado tan incapaz de acometer reformas como ahora. ¿Qué está pasando? Simplemente, los grupos de presión han secuestrado la agenda política europea (...). Los sindicatos (...) dicen hablar en nombre de la clase trabajadora, pero el grado de afiliación está desapareciendo y su capacidad para negociar acuerdos realistas se estrella contra su propia visión reduccionista del mundo (...). La otra fuerza importante son los grupos reivindicativos, que tienden a centrarse en el medio ambiente, la protección al consumidor y los asuntos sociales (...). Muchos son creados por la Comisión Europea y financiados por el erario público. La Comisión da más de 1.000 millones de euros al año a las ONG, la mayor parte a organizaciones que se dedican a bloquear las reformas (...). Las patronales deberían financiar al bando de los reformistas, pero también optan sistemáticamente por el proteccionismo y los subsidios. Y estas organizaciones apenas son representativas.

El futuro presidente de la Comisión, José Manuel Barroso, debe hacer frente al desafío. Si quiere tener éxito, debe, en primer lugar, liberar a la UE de su corsé ideológico y atreverse a incorporar nuevas voces: empresarios, científicos, jóvenes, expatriados que se marcharon de Europa por falta de oportunidades.