Cuentas públicas 2005

El impuesto al tabaco y al alcohol subirá un 2% el año que viene

El Gobierno elevará un 2%, conforme a la inflación prevista, los impuestos que gravan el tabaco y el alcohol, y dejará sin cambios el de hidrocarburos, según anunció este viernes el vicepresidente Pedro Solbes tras la aprobación de los Presupuestos del Estado para 2005.

La subida del tabaco y el alcohol supone una actualización en función de la inflación, por la que se espera recaudar 20 millones de euros. De ellos, el Estado ingresará 13 y las comunidades autónomas, siete. El Ministerio de Economía ha decidido no actualizar al 2%, (previsión de inflación), el impuesto sobre hidrocarburos, teniendo en cuenta las protestas que el aumento del precio del petróleo está generando en los sectores económicos más expuestos al uso de combustible.

Solbes también anunció este viernes la actualización (subida del 2%) de las tasas de cuantía fija que gravan los servicios públicos.

Al haber renunciado el Gobierno a la ley de Acompañamiento a los Presupuestos, la actualización de las tasas requerirá el envío al Congreso de una norma precisa. Es un 'problema práctico', dijo Solbes, una carga de trabajo añadida que los ministerios deberán afrontar para estas y otras reformas. El vicepresidente económico negó que estas actualizaciones vayan a suponer un aumento de la presión fiscal global.

Las tasas de cuantía fija que gravan los servicios públicos se revisarán al 2%

Los primeros Presupuestos elaborados por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero se asientan sobre una previsión de crecimiento económico del 3% para 2005, que permitirá un superávit fiscal del 0,1% del PIB, y en la apuesta por un nuevo modelo económico centrado en la productividad.

La partida para investigación, desarrollo e innovación (I+D+i), crecerá el 25,4%; la de infraestructuras, el 9,2%, y la de educación, el 7,9%. Son las prioritarias.

El gasto social absorberá el 50,2% del gasto total del Estado (un 9,5% más que este año), si se incluye el capítulo dedicado a pensiones. Estas últimas estarán dotadas con una partida de 68.904 millones de euros, un 7,15% más. A vivienda, uno de los aspectos nucleares del programa con el que el PSOE concurrió a las elecciones, se destinarán 878 millones, lo que supone un aumento del 32,5%. La tercera parte del presupuesto se dedicará a servicios públicos básicos como la justicia, la defensa y la seguridad ciudadana.

Solbes se mostró optimista sobre la evolución de las conversaciones con los grupos parlamentarios para sacar adelante los Presupuestos en el Parlamento. Este martes entran en las Cortes. La principal incógnita reside en la actitud del PNV, condicionada por el contencioso sobre el cupo. En ningún momento, advirtió el vicepresidente, se pondrá en cuestión el techo de gasto establecido para el año que viene (124.525 millones de euros).

La negociación sobre el déficit sanitario que arrastra la mayoría de las comunidades parece encauzada. Solbes mantuvo que el aumento de los impuestos sobre tabaco y alcohol podría ser, en parte, la solución. En todo caso, Economía ha conseguido separar esta asignatura del debate presupuestario para colocarla en el Consejo de Política Fiscal, donde se sientan todas las comunidades.

Ahorro de 175 millones al deflactar el IRPF

Una de la principales novedades de los Presupuestos es la deflactación de la tarifa del IRPF, es decir, la actualización de la misma en función de la inflación, un descuento que permitirá que no se acabe pagando más impuestos teniendo el mismo poder adquisitivo.

La deflactación permitirá a los contribuyentes un ahorro global de 175 millones de euros, según estimó Solbes el viernes. Esta ha sido una de las medidas más solicitadas en los últimos años al anterior Gobierno del PP por analistas y partidos políticos de la oposición y de la que el PSOE hizo bandera electoral en los pasados comicios.

No obstante, la deflactación del IRPF (ahorro para el contribuyente) sólo será parcial, ya que el descuento de la inflación que se practicará no opera ni en los mínimos exentos personales y familiares del impuesto ni en las retenciones mensuales que aplican a los trabajadores sus empresas.

La deflactación total del tributo ocasionaría mucho mayor coste económico, que según el Ministerio de Economía, el Estado no está en condiciones de soportar, dada la evolución de los ingresos. Los cálculos oscilan entre los 600 y los 1.000 millones. Además, se descontará sólo la inflación prevista (2%) y no la real, que en los últimos años, ha sido superior. La medida será operativa en la declaración de la renta a presentar en el año 2006. Hay que tener también en cuenta que las comunidades tienen transferido el 33% del impuesto.