Estados Unidos

El futuro del Nasdaq preocupa a Wall Street

El índice tecnológico Nasdaq cerró ayer su tercera semana consecutiva a la baja, ya ha perdido los 1.900 puntos y marca un nuevo mínimo anual. En Wall Street preocupan cada vez más los números del sector tecnológico. El Nasdaq se resiente y ya pierde un 6% en el año. Las caídas ayer fueron del 1,55% y en la semana, del 3,25%. El S&P 500 y el Dow Jones ceden respectivamente un 1,04% y 0,72% en el conjunto de las cinco sesiones.

Compañías como Intel o Yahoo han sido las primeras en adelantar la esperada marea de revisión a la baja de las estimaciones de beneficios. De hecho, un informe de la gestora Schroders anticipa que los beneficios de las empresas de EE UU crecerán en 2005 menos del un 5% y permanecerán relativamente planos a lo largo del año. Barclays Bank ya anticipó hace meses un creciente aumento de los costes de producción, junto con una presión a la baja en márgenes. El resultado: caída de beneficios, o como prefiere llamarlo el banco, 'normalización' del ciclo económico.

Las perspectivas de la renta variable son cada vez peores. Prueba de ello es que Goldman Sachs ha decidido esta misma semana rebajar su posición global en Bolsa.

Intel no ha sido la única en dar malas noticias. La quiebra de WorldCom provocó un descenso del 73% en el beneficio de Citigroup en el segundo trimestre. Merrill Lynch sí consiguió mejorar sus resultados, pero se quedó por debajo de lo que esperaba el mercado. En la semana, las acciones de Citigroup retroceden más de un 3%. En el caso de Merrill Lynch, el castigo ha sido mayor, las acciones se han dejado un 5%.

La única nota positiva de la semana la ha proporcionado IBM, cuyas ventas sí han batido las expectativas. La cotización, sin embargo, apenas han mejorado un 0,65%.

Pierde un 16% en cinco jornadas seguidas a la baja

El castigo a Intel parece no tener fin. El valor, que ya empezó a dar señales preocupantes hace tres semanas, pierde un 16% tras cinco jornadas seguidas a la baja. En el caso de Nokia, los menores beneficios responden a una estrategia agresiva de reducción de precios para recuperar mercado. Pero en Intel se trata de una desaceleración real de la demanda de semiconductores. El consumo privado y corporativo no marcha como debería y los inversores están preocupados.