Jesús I. Salazar Belló

'Disponemos de 250 millones para hacer una gran compra'

Con la lógica prudencia y con el matiz de que nunca tiene prisa, el presidente del grupo Sos Cuétara, que cerró hace unos meses la compra por 35 millones de euros de la empresa arrocera estadounidense American Rice, no descarta una nueva compra este año. Y de más volumen.

Pregunta ¿Hay alguna operación de compra de empresas avanzada?

Respuesta Nunca tenemos prisa. Analizamos unas cien compañías cada año con intención de comprar y las estamos estudiando varios años. Y con nuestras adquisiciones nunca hay dilución del valor del grupo Sos Cuétara. Pero sí, tenemos varias operaciones muy avanzadas y algunas de ellas llevamos estudiándolas ya dos años. Una de las razones para ampliar capital fue tener la masa suficiente, por si alguna de éstas opciones se anticipa, no tener que acudir en desventaja a la banca.

'Hoy vendemos en EE UU un 7% y en la UE un 70%. Tenemos como objetivo que en cinco años EE UU tiene que ser mayor

P. ¿Antes de que termine el año?

R. Es muy probable.

P. ¿Del tenor de los 35 millones de euros, como con American Rice?

R. No, no. Lo normal es que sean más grandes. Las que nos interesan ahora son más grandes. Hay que tener en cuenta que en 2004 vamos a vender por valor de 1.020 millones, lo que nos obliga a estudiar compañías de más entidad. Eso dificulta la compra. Pero podemos hacer algo antes de final de año.

P. ¿En Estados Unidos?

R. En los dos bloques, Nafta o UE.

P. ¿Incluido España?

R. También. Hay que tener en cuenta que nosotros no compramos filiales sino que incorporamos las empresas al grupo. Y donde más aprovechamiento sacaríamos a nuestra estructura sería en España, por lo que sería preferible comprar aquí. Pero al final se compra lo que te quieren vender o al precio que quieres pagar.

P. En España no se dejan...

R. Nos cuesta más trabajo. Pero todavía hay cosas, pues estamos tan sólo en el 30% del área de alimentación. Vete a un lineal y todo lo que esté al lado de nuestros productos nos interesa.

P. ¿Cuánto dinero tiene el grupo para compras de empresas?

R. No tenemos ningún problema de caja. Tenemos un Ebitda de 90 millones, lo que nos da una capacidad de endeudamiento mínimo de cuatro veces; más o menos 350 millones. Aun teniendo en cuenta los 200 millones que tenemos de deuda neta, podemos disponer de unos 250 millones sin mayor problema. Claro que si el proyecto tiene sentido se puede ir mucho más lejos con la banca. Ya lo hicieron con Koipe.

P. En otras operaciones, luego se acudió al capital para reducir deuda.

R. El mercado tiene que recuperar rápidamente la proporción entre deuda y recursos propios. Este grupo, que está en crecimiento, debe estar en una relación de uno a uno. En este momento estamos por debajo, tenemos más fondos propios que deuda. Y no nos gusta, pero lo hemos hecho para estar preparados ante alguna operación que se precipite. Nos gusta pagar con cash más que con intercambio de acciones, por lo que normalmente obtenemos de la banca un crédito puente a 18 meses. Una vez cerrada la operación, se convierte en un crédito a largo plazo que agrupamos para tener sindicado todo el pasivo de la compañía. Luego, la mitad se paga o con la generación de recursos, con ampliación de capital o con un crédito subordinado, según interese en cada momento.

P. Pero la empresa lleva cinco ampliaciones en seis años.

R. Lo que sobra en el mercado es liquidez. Aunque lógicamente, exige que el proyecto sea serio. Y llevamos 13 años demostrando que hacemos las cosas ordenadamente y sin prisas.

P. ¿Reducirán la deuda actual?

R. No tenemos ninguna obsesión por reducir. El apalancamiento es necesario. Aunque creemos que si no se compra, sí se debe reducir deuda. Lo que no hacemos es tener dinero en caja; lo usamos sólo para comprar compañías.

P. Y al revés, ¿les podrían comprar?

R. El núcleo duro junto con las cajas sumamos un 60%. Y aunque no existe ningún pacto con éstas últimas, y son libres de vender, si alguien quiere comprar tendrían que ofrecer algo irresistible. Si cada año el beneficio por acción crece un 50%, me pregunto qué tendrían que ofrecer. Y, por supuesto, el núcleo duro no tiene intención de vender.

P. ¿Ha habido intentos?

R. Siempre, todos. Es razonable; al igual que nosotros queremos comprar, los demás también. Todos los bancos de inversión de este país se han acercado al grupo para formar un proyecto con alguna empresa española o extranjera.

P. ¿Desechan fusiones?

R. No, nos encantaría, pero no con españoles, pues creemos que España necesitan grandes y muy buenas compañías en cada área y que crezcan mucho.

P. ¿Qué va a aportar American Rice (ARI) a Sos Cuétara?

R. Compramos una buena arrocera que nos sitúa como el tercer o cuarto productor mundial, pero también compramos una base logística en EE UU con una red comercial que llega a 5.000 puntos de venta. Y a través de ella, vamos a introducir todos nuestros productos en ese país. Hoy, sin incluir ARI, EE UU supone el 7% de las ventas del grupo y la UE alrededor del 70%. Tenemos como objetivo que, en cinco años, EE UU tiene que ser más importante que Europa. Basaremos nuestro futuro en los dos grandes bloques económicos, UE y Nafta. Y luego Japón e Hispanoamérica. Ya hemos dado un gran paso, pues ARI supone ahora el 18% de las ventas del grupo. Si sumamos lo que vendíamos, EE UU implica el 23% de las ventas. Y tiene lógica, pues es un mercado único real, donde viven 280 millones de personas con una renta per cápita de 35.000 dólares. Y para crecer en aquel país, American Rice es fundamental.

P. ¿Con qué productos se va a crecer en EE UU?

R. Con arroz, pues ARI está implantada en la zona sudeste de Estados Unidos y California, es decir, en un tercio del país. Vamos, pues, a potenciar la compañía americana, pero además vamos a introducir, principalmente, el aceite de oliva y el resto de nuestros productos. Y para ello contamos, gracias a American Rice, con una marca americana reconocida por el cliente estadounidense que dará confianza.

P. Pero ARI no daba beneficios...

R. Ahora sí. De todas formas, no estaba bien gestionada. Nosotros somos expertos en arroz, no hay que olvidar que en el mundo del arroz los españoles somos líderes. Sólo hay dos compañías americanas que sean mayores que nosotros. Y estamos abocados a ser los líderes mundiales en arroz. Lo primero que hemos hecho es gestionar el abasto, la operación, que no estaba bien gestionado. Hemos metido a nuestros ejecutivos que saben de arroz y en el primer trimestre estamos ya en beneficios. Conocemos muy bien la empresa porque la estuvimos estudiando cuatro años y desde el primer día hemos entrado en beneficios.

P. ¿Hasta qué punto operan en mercados globalizados?

R. En el mercado del aceite de oliva es clarísimo. A una gran cosecha, como la española del año pasado, de 1,4 millones de toneladas, se le suma que Grecia e Italia no produjeron suficiente aceite. Así que hemos vendido todo el aceite español. Pero si hablamos de mercados sofisticados, la marca pesa y ahí los españoles tenemos un reto importantísimo. España ahora está exportando la mitad de su producción, pero la mayoría es a granel.

P. ¿El mercado global de aceite tiene posibilidades de crecimiento?

R. Sí, totalmente. La demanda internacional, año tras año, es superior a la producción. Aunque el mercado español está muy cerca de su techo, no tenemos ningún problema en seguir creciendo con la exportación. Los mercados americano, japonés o australiano tienen consumos per cápita muy bajos y sus ciudadanos quieren productos de calidad. Pero hay que trabajar estos mercados con promoción.

P. ¿Y el arroz?

R. Está en todas las dietas del mundo y además, gusta mucho. Lo que hay que hacer no es venderlo a granel, sino en productos elaborados. Y tienen un gran futuro; eso sí, con tecnología y con marca.

P. ¿Han pensado en diversificar en otros productos más allá de sus tres grandes áreas: arroz, aceites y galletas?

R. Estudiamos muchas compañías. La mayoría de estas tres líneas, pero también de otras; aunque eso sí, deben encajar sinérgicamente en el grupo. Lo deseable es crecer en nuestras categorías, pero no dejamos de atender otras posibilidades, siempre dentro de la alimentación seca. Eso sí, marcas líderes. Seguiremos creciendo en nuestras divisiones y en alguna otra.

P. ¿Qué inversiones tienen al año?

R. Unos 35-40 millones todos los años en modernización de nuestras instalaciones. No sé si nuestras empresas son la mejores del mundo, pero sí se que no hay ninguna mejor que las nuestras.

P. ¿Y en I+D?

R. Casi el 1,5% de nuestras ventas, 15 millones al año. Para mantenerse en el liderazgo es imprescindible en el mundo de la alimentación invertir en investigación. Y no solo en packeting.

P. ¿Hay procesos de desinversión en fábricas o terrenos?

R. Nos deshacemos de todo aquello que no está implicado en la fabricación. Compañías no vendemos ninguna y de fábricas, tenemos 14 en España, y todas ellas tienen una razón de ser.

P. El grupo vale unos 600 millones en Bolsa. ¿Cuánto vale para usted?

R. En Bolsa está ahora en unos 690 millones. Pero sin duda ninguna, Sos Cuétara vale más. Los mercados nunca se equivocan. Desde que lanzamos la opa sobre Koipe, el grupo consiguió la visibilidad que hasta ese momento no teníamos. A partir de ese momento la acción está siendo más demanda y subiendo. Hemos ampliado capital hace dos meses, aumentamos en un 25% del número de acciones, y prácticamente hemos recuperado el valor máximo anterior a la ampliación.

Creemos que para el accionista es bueno que la acción crezca, demuestra que ha invertido bien. Y si nos comparamos con compañías similares a nosotros en Europa o EE UU, consideramos que tenemos un recorrido amplísimo, al menos del doble de lo que hoy cotizamos. En los últimos diez años, el beneficio por acción ha crecido a una tasa anual acumulada superior al 50%. Por eso, el accionista se siente cómodo. Además, creemos que damos toda la transparencia necesaria.

P. ¿Pero en cuánto valoraría usted Sos Cuétara?

R. No me atrevería a decirlo, porque don Blas Calzada, presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores me estaría llamando al día siguiente. Si nos comparamos dentro del mundo de la alimentación, una compañía como la nuestra que vende mil y algo millones de euros al año, que tiene un Ebitda aceptable y que todos los años crece entre un 30 o un 40%, el ratio que hay que valorar es el PEG PER dividido por el rendimiento esperado o price earning growth. Cuando el PEG está por debajo de uno significa que la compañía tiene todavía desarrollo y nosotros estamos en un 0,60. Eso quiere decir que técnicamente, hasta que no estemos en uno, tenemos capacidad de desarrollo. Y con una multiplicación fácil, podríamos irnos hasta los 1.000 millones de euros. Aunque eso obviamente no es medible. Pero lo que sí sabe el mercado es que mientras sigamos creciendo, algo pasará con la acción y hasta ahora el valor ha seguido una trayectoria parecida a la cuenta de resultados, que es lo más sano.

P. ¿No es un esfuerzo grande para su familia (algo más del 20% del capital) acudir a las ampliaciones?

R. Primero, no nos queremos dividir, pero es que además creemos en el proyecto. Acudimos, y siempre que podamos, seguiremos acudiendo a las ampliaciones. Es muy significativo para los socios y para el mercado que el empresario se la siga jugando. Por eso, mientras esté en nuestras manos cubriremos nuestra parte de capital. Además, con una acción tan bonita y con tanto desarrollo, acudir a las ampliaciones es la mejor muestra de que creemos en lo que la empresa puede dar. Sería un sinsentido que nos endeudáramos o arriesgáramos nuestro patrimonio y no creyéramos en lo que estamos haciendo. El día que no podamos acudir, el mercado se preguntará por qué.

Bolsa .'Fondos de EE UU han tomado el 2% del grupo hace pocos días'

P Para usted, ¿cuál es el precio objetivo de la acción?

R El núcleo duro (básicamente su familia) tenemos el 30% y pensamos estar toda la vida en la empresa. Esta compañía no tiene ningún problema en llegar a un PEG de uno ahora 0,6 y por tanto, seguir creciendo. Cada cual que haga las cuentas.

P Pero hay muchos analistas que consideran que el valor está caro.

R Medido en términos de PER, está claro que estamos en 20. Si se nos considera en PEG, estamos muy baratos. Y en términos de empresa de alimentación en crecimiento la mejor muestra de que somos baratos, o que tenemos un precio aceptable, o que se puede ganar dinero en Sos Cuétara que es lo único que de verdad cuenta, es que en las últimas semanas fondos norteamericanos acaban de tomar el 2% de la empresa.

P Se interesan los americanos por Sos Cuétara...

R La compra de American Rice nos ha abierto las puertas. Nos han empezado a estudiar y nos han solicitado road show para ir a EE UU a presentar la compañía a fondos de small y mid cap.

P ¿Les aportaría algo estar en el Ibex 35?

R No. Es demostrable que las que entran sin solidez suficiente sufren mucho en la salida. No tenemos tamaño, ni desarrollo o diversidad de accionistas. Además, es más importante la estrategia industrial que la bursátil.

P Este año, por primera vez se ha repartido dividendo.

R Hasta ahora no repartíamos porque no es sensato recurrir al mercado para pedir capital y luego repartir una parte vía dividendo. El mejor retorno creíamos que era con el crecimiento del valor. Pero ha cambiado la moda y los accionistas quieren dividendo. Y éste es un camino sin retorno. El año pasado dimos 10 céntimos y este año creceremos.