Europa

La debilidad del mercado interno lastra a las Bolsas

Las grandes plazas europeas cruzan el ecuador del año con más pesimismo que otra cosa. Pese a que las principales firmas de análisis dan cifras de crecimiento por encima del 1,5% para la eurozona, la cautela es la nota dominante. El consumo interno no arranca y todo queda en manos de un sector exterior cada vez más incierto. El Dax concluye la semana con una caída del 0,36%, mientras que Londres y París pierden en la semana un 1,93% y un 1,53%.

El sector energético volvió a dar disgustos. El grupo de energía fue el peor del Euro Stoxx, con un caída del 2,72%. Empresas como Repsol, Royal Dutch o Eni pierden más de un 3%. El ajuste de las petroleras viene dado por el descenso en del precio del brent, el crudo de referencia en Europa, desde 38 hasta menos de 33 dólares en cinco sesiones. Pero el descenso se ha diluido rápidamente y el barril ha vuelto a 36 dólares.

La verdad es que, pese a cierta normalización en Irak, los problemas del sector siguen sobre el tablero: explosión de la demanda en Asia, déficit crónico de infraestructura de distribución en EE UU, dificultad de los países OCDE para reconstruir inventarios y una intensa actividad especulativa.

Esta semana, el mercado conoció los datos del índice de actividad manufacturera de junio, que indicaron expansión por décimo mes consecutivo. Pero el ritmo de crecimiento se atenúa en toda la eurozona, especialmente en Italia, Irlanda o Alemania.

Por si fuera poco, los malos datos de empleo publicados en EE UU han terminado de enfriar el ánimo de los inversores. La falta de consumo doméstico hace que Europa dependa cada vez más del exterior y los problemas para vender coches en el mercado estadounidense se reflejaron ayer en fabricantes como Peugeot (-0,58%) y Renault (-1,36%).

El fracaso en los resultados hunde la cotización

Es el peor mensaje que podían escuchar los inversores. Colt Telecom, una proveedora británica de servicios de telecomunicación, no sólo ha reducido un 22% sus previsiones de beneficio para 2004, sino que además afirma que las condiciones actuales del mercado representan un 'desafío'. En tales circunstancias no es de esperar que la empresa pueda dar buenas noticias a medio plazo. Las acciones están hundidas. En cuatro sesiones, el precio ha caído un 39%.