Energía

El Gobierno quiere nacionalizar la gestión de la red eléctrica y de gas

En la transposición de la directiva europea sobre liberalización energética el Gobierno debe incluir la separación entre la gestión de las redes de gas y electricidad y la operación y propiedad de las mismas. Sin embargo, aunque la directiva no obliga a ello, el Ejecutivo quiere que la gestión pase a manos públicas.

España debía haber transpuesto antes del pasado 1 de julio la directiva europea sobre liberalización de los mercados energéticos que entró en vigor en junio de 2003. De las obligaciones de esta norma, a España sólo le queda por adaptar dos cuestiones importantes: la referida a las competencias del regulador y la separación de la gestión y la operación de las redes de transporte y distribución. Según fuentes del Gobierno que citan varias agencias de información, éste busca fórmulas para separar estas funciones y, que la gestión de los sistemas de gas natural y electricidad, pase a manos públicas.

La Comisión Nacional de Energía (CNE) está elaborando desde hace meses un informe con las distintas opciones que la directiva ofrece para su transposición. Sin embargo, el Gobierno, que todavía no lo ha recibido, ha lanzado el mensaje de que su intención es nacionalizar la gestión.

Esta medida afectaría a REE y Enagás, que son los gestores técnicos del sistema eléctrico y del gasístico, respectivamente y, a su vez, se ocupan del transporte del gas natural y la electricidad. Además, según las posibilidades que el Gobierno baraja, también las compañías eléctricas, que son dueñas de las redes de distribución (baja tensión) se verían obligadas a separar ambas actividades.

Sin embargo, según fuentes de la CNE, la nacionalización de las redes de transporte de electricidad y gas es una opción a la que no obliga la directiva. æpermil;sta señala que el dueño de la red debe ser una compañía distinta a la del transportista, pero no necesariamente debe ser pública. Eso sí, debe ser una sociedad sin ánimo de lucro.

Sin ánimo de lucro

En el caso de las redes de distribución de Endesa, Iberdrola, Fenosa, Cantábrico y Viesgo, la norma 'sólo obliga a separar la gestión de la red de distribución de la comercialización', indica un experto. Por lo tanto, si se hace así, no es necesario dividir la distribución.

Para evitarlo, y porque reconoce que 'es muy complicado quitarle al dueño de la red de distribución sus funciones', la CNE ha propuesto la creación del llamado 'comercializador a tarifa', para impedir que la distribuidora comercialice electricidad en el régimen regulado (en el libre la separación está clara).

Gestores técnicos. La segregación a la que obliga la Unión Europea

Red eléctrica

Es la única compañía que el PSOE nacionalizó tras su llegada al poder en 1982, sigue controlada por el Estado (con un 28,5%), pese al proceso paulatino de privatización del PP. Las funciones de gestor y operador de la red de transporte de electricidad estuvieron separadas funcionalmente pero no jurídicamente, hasta hace tres años que se unificaron en una sola dirección general. En REE participan las eléctricas con un 12%.

Enagás

Gestiona la red de gasoductos y transporta gas natural. Entre sus funciones está la de mantener unas reservas mínimas de gas para garantizar el suministro y vigilar que los operadores del mercado libre hagan lo propio. La CNE criticó la falta de diligencia del gestor ante la delicada situación de las reservas que se produjo hace un mes. Enagás está controlada por gas Natural, con un 35%, pero la ley le obliga a vender este paquete.