Liberalización

La CNE detecta obstáculos a la competencia en el mercado energético

El regulador energético ha detectado obstáculos a la competencia en los mercados energéticos que entorpecen la libre elección por parte de los consumidores de su suministrador.

Aunque desde inicios del 2003 se puede elegir libremente, menos del 1% de los consumidores de electricidad se ha pasado desde entonces al mercado liberalizado. Un 71% de las ventas de gas natural en el 2003 se hicieron en ese segmento, donde operan sobre todo grandes consumidores como las generadoras eléctricas.

En un informe publicado hoy en su página web, la Comisión Nacional de la Energía (CNE) puntualiza que parte de las distorsiones son provocadas por las principales compañías establecidas en los mercados de gas y electricidad, que intentan impedir el ingreso de nuevos competidores. "Obstáculos de variada naturaleza (...) impiden el desarrollo de la competencia", resume el organismo. La CNE plantea la "necesidad de avanzar en el grado de separación exigida" a las actividades de distribución y comercialización de electricidad y gas realizadas en un mismo grupo empresarial.

"Los agentes ya establecidos pretenden perpetuar situaciones de poder de mercado mediante la interposición, por ejemplo, de obstáculos o dificultades de orden técnico artificiales o inexistentes", añade el documento. El cambio de suministrador conlleva la obligación de abandonar una tarifa regulada por el Estado, y aceptar los precios que ofrecen los comercializadores de gas y electricidad.

Según la CNE, otro de los elementos que complican la competencia es la integración vertical de los grupos corporativos, que pueden ofrecer tanto la provisión de energía a través de su distribuidora a un precio regulado o como a través de su comercializadora a tarifa libre. Esta ventaja genera un desequilibrio con las empresas que sólo operan en el mercado liberalizado.

Mientras que Endesa e Iberdrola son los principales operadores del mercado eléctrico, Gas Natural mantiene una posición dominante en el negocio gasista. La CNE no tiene atribuciones para imponer sanciones, aunque sus recomendaciones influyen sobre las decisiones que toma Economía.