Transportes

Madrid privatizará la gestión de los nuevos tramos de metro

El vicepresidente del Gobierno de Madrid, Ignacio González, y el consejero de Transporte, Francisco Granados, anunciaron ayer en París que la comunidad llevará el metro ligero a los nuevos barrios del norte de Madrid de Sanchinarro y Las Tablas en 2007. Una vez construido, con un coste de 73 millones de euros, pondrá en manos privadas su explotación.

Tal y como explicó González, que encabezó una delegación del Gobierno de la Comunidad de Madrid en la capital francesa para asistir a la presentación por parte de Société Générale de los sistemas de financiación de infraestructuras, el metro ligero es un nuevo medio de transporte que, a diferencia del metro convencional, permite mayor flexibilidad. Estos trenes posibilitan que el recorrido pueda contemplar giros, no como en el metropolitano convencional, donde el trazado se compone de tramos rectos.

Además de la nueva tecnología que supone este modo de transporte, otra de las grandes novedades es el modelo de gestión que se pretende aplicar a esta línea. Tal y como se hizo en la línea que conecta Madrid con la población de Arganda, el Gobierno regional apuesta por separar la construcción de la infraestructura de la explotación del servicio.

Así, la empresa pública Mintra, equivalente al GIF estatal, se hará cargo de la construcción. Y después sacará a concurso la explotación de la línea a operadores públicos o privados. Quien resulte adjudicatario deberá pagar a Mintra un canon por la utilización de la infraestructura. El operador recibe como ingresos los procedentes de los billetes, además de la subvención convenida con el Consorcio Regional de Transportes. Como novedad frente al metro a Arganda, dicho operador deberá ser el propietario del material móvil, por lo que se subrogará al contrato que firme la comunidad con los fabricantes.

Este modelo de gestión supone en la práctica aplicar el sistema de liberalización del transporte ferroviario que contemplaba el proyecto del anterior equipo responsable del Ministerio de Fomento y que el actual Gobierno ha decidido paralizar hasta fin de año.

Un tren ligero para 80.000 usuarios

La nueva línea partirá de la futura estación de Pinar de Chamartín, en el barrio madrileño del mismo nombre, donde se producirá el intercambio con las líneas 1 y 4. El recorrido continuará por la calle de Arturo Soria hasta conectar la denominada 'isla de Chamartín'. Continuará en la urbanización Virgen del Cortijo, una vez pasada la Avenida de Manoteras. A partir de ese momento el metro penetrará en Sanchinarro, donde se ubicarán cinco de las 10 estaciones con que contará el recorrido. El último tramo permitirá llevar este transporte a Las Tablas, con dos estaciones, de las que la última será la conexión con el Metronorte, lo que posibilitará el desplazamiento hacia Alcobendas y San Sebastián de los Reyes, como hacia el intercambiador de Chamartín y al de Plaza de Castilla.

La nueva línea conectará estos barrios del norte de Madrid con el intercambiador de Plaza de Castilla en un tiempo máximo de 15 minutos y permitirá unir el Metronorte con la futura estación de Pinar de Chamartín, ofreciendo un servicio de transporte a una población estimada en más de 80.000 ciudadanos.