Ampliación

Eslovenia y los países bálticos se acercarán al 'rating' de la UE

Los países bálticos (Estonia, Letonia y Lituania) y Eslovenia son los países que antes podrán acceder al euro del grupo formado por los 10 nuevos miembros de la UE, según la agencia internacional de calificación de riesgos Standard & Poor's (S&P), que además subraya que la adhesión a la moneda única les facilitará el acercamiento a la media de los ratings que ahora tienen los 15 comunitarios. Según el informe de S&P, la posible fecha para la entrada en la unión monetaria de Eslovenia y los países bálticos es 2008, mientras que Hungría, Eslovaquia, Malta y Chipre lo harían en 2009 y Polonia y la República Checa se incorporarían después de 2010.

La gradual convergencia en los ratings adquiere más notoriedad si se examina la situación de partida. El 75% de los ratings de los Gobiernos locales y regionales de las 15 naciones que hasta ahora formaban la UE están entre AAA y AA, mientras que sólo el 5% tiene la calificación BBB. Las posiciones son significativamente diferentes en el caso de los nuevos miembros: un 58% cuenta con calificación BBB y A el 42% restante. Standard & Pooor's califica 121 Ejecutivos locales y regionales de la UE-25.

En este contexto, Beatriz Merino, directora adjunta del departamento de riesgo soberano de la agencia, valora ya positivamente la situación de Eslovenia y las naciones bálticas, puesto que 'su déficit presupuestario es inferior al 3%'. Por el contrario, las presiones políticas existentes en Polonia y la República Checa 'no permiten prever la adopción de reformas' que posibiliten su incorporación al euro a medio plazo. Por su parte, Myriam Fernández de Heredia, directora del sector público de S&P considera que las 10 nuevas naciones comunitarias cuentan con buenas oportunidades por las ayudas que recibirán para financiar proyectos de infraestructuras, por los flujos de inversión y el acceso a un mercado más amplio. Y 'un buen uso de los fondos europeos permitirá mejorar el perfil del crédito', se añade.

Pero los problemas de solvencia pueden que no sean exclusivos de algunos nuevos miembros de la UE, según se refleja en el informe de la agencia. Para Beatriz Merino, los ratings de todos los países podrían debilitarse a largo plazo si no se ponen en marcha determinadas medidas en el sistema sanitario y de pensiones. 'El envejecimiento de la población pondrá a prueba el rating de algunos países', añadió. Aunque matizó que se trata de una proyección teórica, el informe de S&P considera posible la práctica perdida de la calificación AAA en Europa y un espectacular crecimiento de la BBB.

Y respecto a los nuevo socios, la agencia destaca aspectos positivos como la introducción de auditorias privadas (Hungría y República Checa), así como cambios positivos en los criterios de contabilidad. No obstante, entre las conclusiones se destacan problemas en los que se pueden ver implicados los 15. 'Los efectos de la ampliación sobre la calidad de crédito de los Gobiernos son menos importantes, pero existe un mayor riesgo para las zonas menos desarrolladas que recibirán menos fondos europeos y asistirán a la deslocalización de algunas industrias'.