Impuestos

La hora de Hacienda

Coja lápiz y papel o, mejor, encienda su ordenador y descargue el programa de ayuda del impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) desde la página www.agenciatributaria.es. ¿No se siente con fuerzas? Pida desde ya cita en Hacienda para que le hagan la declaración de la renta (901 223 344) o para que le envíen un borrador con la liquidación (901 336 633).

Coja lápiz y papel o, mejor, encienda su ordenador y descargue el programa de ayuda del impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) desde la página www.agenciatributaria.es. ¿No se siente con fuerzas? Pida desde ya cita en Hacienda para que le hagan la declaración de la renta (901 223 344) o para que le envíen un borrador con la liquidación (901 336 633). También puede hablar con su banco o caja, seguro que en su sucursal le ofrecen ayuda e incluso puede disponer de préstamos para pagar el IRPF. Si es de los que tienen mucho lío, confíe en un asesor fiscal. Elija la opción que quiera, pero elíjala ya porque la ineludible cita con Hacienda está a la vuelta de la esquina.

Desde el próximo 3 de mayo y hasta el 30 de junio, se extiende el plazo para liquidar el IRPF de 2003. En Álava, este plazo se abrió el pasado 19 de abril y se cerrará el 17, el 21 o el 25 de junio según la modalidad de declaración; en Guipúzcoa, el plazo se inicia el próximo lunes hasta el 25 de junio; y en Navarra, desde el 7 de mayo al 25 de junio. Vizcaya coincide con el calendario general.

En el llamado territorio común, esto es, en toda España menos las comunidades forales, el IRPF viene cargado de novedades. No en vano, el último Gobierno del PP se dedicó a modificar este tributo tras reformarlo por completo en 1999. Tendrá que ser el nuevo equipo económico del PSOE, con Pedro Solbes de ministro de Economía, Miguel Ángel Fernández Ordóñez como secretario de Estado de Hacienda y Luis Pedroche como director de la Agencia Tributaria, el que en los próximos días presente la Campaña de la Renta y, de paso, anime a a cumplir con un tributo que otra vez se quiere reformar.

La obligación general de declarar el IRPF afecta a trabajadores con un sueldo bruto de más de 22.000 euros

Entre las novedades más atractivas para el bolsillo de los contribuyentes está la elevación hasta los 22.000 euros del límite general que marca la obligación de declarar y la rebaja de tres puntos en los tipos marginales que, en su tramo máximo, será del 45% y en el mínimo y para plusvalías, del 15%. Tampoco hay que esperar grandes sorpresas. Esta rebaja comenzó a aplicarse en enero de 2003 por la vía de las retenciones y lo ya pagado se aproximará al resultado que ahora se obtenga. Recuerde que el margen para ajustar la factura con Hacienda es poco o nulo en estos días porque sólo hay que resumir todos los ingresos obtenidos desde enero a diciembre de 2003 y nada de lo realizado en 2004 importa.

Entre los contribuyentes que más alegrías se llevarán en esta declaración están los trabajadores retribuidos con acciones o con planes de opciones y los propietarios de inmuebles que los hayan destinado al alquiler de vivienda. Para los primeros, la no tributación de las acciones recibidas se eleva hasta los 12.000 euros y la reducción por ejecutar la opción de compra de acciones pasa del 30% al 40%. Por su parte, los caseros sólo tendrán que declarar la mitad de los ingresos de los alquileres y el resto está exento. Como contrapartida, los gastos ya no son deducibles hasta dejar en negativo el rendimiento, sino sólo en una cuantía que, de máximo, iguale ese ingreso.

Para los inversores, la gran novedad está en algo ya vivido en 2003: los traspasos entre fondos de inversión no tributan y, por tanto, ahora no se declaran. Asimismo, se modifica la tributación de algunas reducciones de capital.

En el campo de las deducciones, el mínimo personal se eleva ligeramente (casi 100 euros) hasta fijarse, en el caso general, en 3.400 euros y el mínimo por descendientes de 1.200 euros por el primer hijo se eleva hasta los 1.400 euros. Existe una deducción adicional para madres trabajadoras de 1.200 euros al año que, previa petición, ya ha podido cobrarse por anticipado a lo largo de 2003.