Sindicatos

CC OO demandará una mejora del tejido industrial y de la cualificación

Comisiones Obreras (CC OO) inicia una nueva etapa con el mismo líder, José María Fidalgo, que fue reelegido ayer secretario general con el 58,5% de los votos, pero nuevas exigencias. La dirección salida del octavo congreso confederal exigirá el refuerzo del tejido industrial ante la deslocalización de empresas y reclamará la inversión necesaria para mejorar la cualificación de los trabajadores, que permitirá hacer más competitivo el modelo productivo.

Tal y como estaba previsto, José María Fidalgo fue reelegido secretario general de Comisiones Obreras para los próximos cuatro años. El respaldo fue también el esperado: el 58,5% de la organización, 12 puntos menos que los conseguidos hace cuatro años. Pero según Fidalgo y su equipo directivo, se trata de una mayoría suficiente para dirigir 'cómodamente' el sindicato los próximos cuatro años.

Esta nueva etapa coincide con una nueva legislatura y con un nuevo un Gobierno socialista, pero esto no condicionará la política sindical de CC OO, según ha reiterado su líder que 'no cambiará su estratega por mor de ningún partido político'.

La dirección que saldrá de este octavo congreso tendrá varias prioridades que no habían sido atendidas con la intensidad necesaria hasta ahora. CC OO recupera la secretaría de política industrial, al frente de la cual estará José Manuel Fernández Toxo, el veterano líder del Metal, que aglutinará también las responsabilidades de Acción Sindical.

Fidalgo y su equipo creen que tienen una mayoría 'cómoda' para dirigir el sindicato

Esta decisión demuestra la importancia que CC OO quiere dar a la regeneración de la política industrial, ante la amenaza de la deslocalización de empresas hacia los países del este de Europa, China e India.

Otro de los ejes de la prioridad sindical del nuevo equipo de Fidalgo será la mejora de la formación y la cualificación de los trabajadores como mejor activo para cambiar el tejido productivo y mejorar la competitividad de las empresas. Gregorio Marchán estará al frente de la secretaría de Formación.

De cara al funcionamiento interno del sindicato, Fidalgo no se ha mostrado tan preocupado por el conflicto con las minorías como en atender a los afiliados. Para ello, el congreso aprobará hoy la creación de una nueva secretaría de Afiliación, que estará dirigida por José María Díaz Ropero y que se ocupará de atender a los afiliados y mejorar su vinculación a la empresa.

La división interna queda sin resolver

Pese a todos estos proyectos de futuro, el octavo congreso termina hoy sin resolver su división interna. El segundo candidato a la secretaría general, Agustín Moreno, líder del sector crítico, obtuvo el apoyo del 30% y el 11% restante fueron votos en blanco.

Sin embargo, este reparto de fuerzas no refleja la realidad de las minorías, ya que entre los que votaron a Moreno había aproximadamente un 23% de delegados del sector crítico. El resto, hasta el 30%, eran seguidores de Benito, que votaron a Moreno en correspondencia por su apoyo en una votación del jueves. Así, la mayoría de Fidalgo es más débil que la de hace cuatro años, pero cuenta con la ventaja de que su oposición también está dividida, lo que también debilita a los disidentes.

Una Ejecutiva tricolor

La comisión ejecutiva de CC OO será tricolor. La lista de la mayoría confederal que lidera José María Fidalgo obtuvo el 58,5% de los votos y 19 puestos en la ejecutiva (más el secretario general); la lista del sector crítico consiguió el respaldo del 23,1% y siete puestos, mientras que los seguidores de Rodolfo Benito obtuvieron el 18,1% y seis puestos.

Antes, la mayoría confederal desveló ayer que ofreció a las minorías aparecer en una lista conjunta a la ejecutiva confederal repartiendo los puestos en función de los avales de cada sector, como un 'gesto de integración' para escenificar la recomposición de la unidad interna.

Sin embargo, la mayoría aseguró que las minorías rechazaron esta oferta 'porque no se les garantizaban responsabilidades en la dirección'. Es más, los representantes de la corriente de Benito estaba dispuestos a votar a favor del informe general si se les garantizaban secretarías para sus dirigentes.