Índice de actividad española

Estabilidad en el crecimiento del PIB en el primer trimestre de este ejercicio

El indicador sintético mensual Eriste-Cinco Días aproxima la evolución del ciclo-tendencia del producto interior bruto (PIB) español.

Según esta versión, el PIB está creciendo en el primer trimestre del año a un ritmo similar con el que terminó el ejercicio de 2003, al 2,6%.

En este principio de año, la demanda interna se mantiene relativamente estable, mientras que el sector exterior podría estar restando alguna décima más al crecimiento sobre la situación de finales del año pasado.

Los últimos datos de confianza de los consumidores no han sido buenos, y han frenado su positiva evolución iniciada a mitad del año pasado. Con esto, esperamos para los próximos trimestres que el gasto de los consumidores se mantenga creciendo alrededor del 3,1%.

El elevado endeudamiento que pesa en las familias, dado el alto precio alcanzado por las viviendas y las posibles amenazas terroristas son algunos de los factores que limitan la posible aceleración.

Por otro lado, la inversión en bienes de equipo y otros elementos de capital comenzó el pasado ejercicio con un fuerte repunte que se mantuvo durante el primer semestre.

En cambio, en la segunda mitad del año el ritmo de crecimiento del agregado se moderó sensiblemente. Por su parte, la inversión en construcción ha mantenido la desaceleración que dibujó el año anterior, aunque continúa registrando un ritmo de crecimiento saludable.

La evolución más reciente de los indicadores de inversión empresarial muestran una reactivación, que será esencial para mantener el buen ritmo del PIB, mientras que los de la construcción registran una suave pérdida de vigor.

La inversión empresarial se recupera

Para este ejercicio creemos que la inversión empresarial volverá lentamente a la senda de la recuperación, mientras que la inversión en construcción continuará desacelerándose muy suavemente.

Para la primera, el perfil a lo largo del ejercicio será creciente a partir del segundo trimestre y culminará con un crecimiento acumulado en torno al 3,7%. En cambio, la segunda presentará un aumento del 3,1%, con un descenso paulatino de sus tasas de aumento.

Con este escenario, el crecimiento del PIB que esperamos para este año es del 2,8%, con la demanda interna aumentando en un 3,4%. No obstante, ante la situación actual, aún es verosímil un escenario más pesimista, en el que la marcha del contexto internacional será clave, en que el PIB acumularía un aumento del 2,5%.