Fondos

El vacío legal

La falta de medios agudiza el ingenio. Dos productos están de moda entre las principales gestoras: las carteras de fondos (con diferentes perfiles de riesgo) y los fondos de gestión alternativa descafeinados, los que se pueden vender aquí mientras no salga el reglamento de instituciones de inversión colectiva que los defina legalmente.

Los conocidos como hedge funds están ya al alcance de los inversores institucionales y de los clientes de banca privada que pueden adquirirlos en los países de nuestro entorno, puesto que ya tienen aprobada una regulación para ello. El Parlamento Europeo ha marcado febrero de 2005 como fecha límite para regular estos fondos, a los que ha rebautizado como de gestión alternativa.

Para el gran público los cocineros de las gestoras elaboran las nuevas recetas con los ingredientes disponibles (derivados, subyacentes...) para ofrecer a sus clientes rentabilidad independientemente de la situación de los mercados.

Antes lo importante era el rendimiento a cualquier precio; ahora se busca la rentabilidad pero controlando el riesgo. No asusta salirse del mercado si no se ve claro

Bankinter, Banif, Renta 4, Atlas, Nmás1, Morgan Stanley o Abante son algunas de las empresas que gestionan carteras. También se han lanzado a ello BBVA y SCH. Eligen los componentes de las mismas con los productos a su alcance (unos 4.000 fondos). Cada vez que se aprueba un nuevo fondo se abre una puerta más a la diversificación del riesgo y a las posibilidades de inversión. Así, cuando se permita la inversión real en fondos de gestión alternativa, el abanico se incrementará con unos 5.000 fondos más.

Un tímido acercamiento a la gestión alternativa son los fondos monetarios dinámicos, introducidos en nuestro país de la mano de Crédit Agricole. Después han llegado otros como los de Bankinter. Se trata de fondos que buscan batir la inflación con productos alternativos.

Juan Ramón Caridad, de Altas Capital, afirma: 'Cuando hablamos de gestión alternativa no sólo se trata de cocinar con nuevos ingredientes sino de incorporar una manera de gestionar el riesgo, hacer uso de la liquidez como herramienta de inversión y no olvidar nunca el requisito indispensable para evitar sobremesas indigestas: preservar y cuidar del capital del inversor'. Añade que 'la gestión tradicional le da mayor importancia a maximizar la rentabilidad mientras que actualmente los equipos de gestión consideran estratégica la preservación del capital'. A las gestoras ya no les asusta estar en liquidez si no ven claro la situación del mercado, cuando antes lo clásico era estar al 100% invertido.

También se han puesto de moda los productos VAR o de retorno absoluto, popularizados en Banesto y SCH. Estos fondos siguen una política muy sencilla: díme cuánto estás dispuesto a perder y te diré lo que puedes ganar.

Con las reglas de juego que han marcado la CNMV e Inverco sobre la interpretación de la nueva Ley de Instituciones de Inversión Colectiva, dada la falta de reglamento, se han producido tímidos avances en los activos aptos para la inversión. Uno de los más destacados es el de los depósitos, 'instrumento muy utilizado por los fondos de divisas o de renta variable internacional o en cualquier producto que en determinado momento tiene que estar en liquidez', comenta Cristina de Uriarte, de la agencia de valores Riva y García. Añade que 'sería deseable que no se limitara al 10%'. Una opinión que comparten Abante Asesores y María Gracia Rubio, del despacho Baker & McKenzie.

Por último, los productos garantizados, muy demandados por los inversores antes las incertidumbres, también están de enhorabuena, ya que permiten la inversión en derivados que tengan como subyacente fondos de inversión, con garantía interna.

Avances y marcha atrás

Depósitos. Los fondos pueden invertir, por ejemplo, en una cuenta de alta rentabilidad de ING o Patagon. Ya se permite efectuar depósitos en una entidad diferente a la depositaria.

Derivados de fondos. Crecen las opciones: además de los derivados sobre acciones y cestas, los referidos a un fondo asegurado con garantía interna o privada.

Fondo de fondos. No se podrá invertir en otras instituciones de inversión colectiva que puedan invertir a su vez, más de un 10% de su patrimonio en otros fondos. El objetivo es evitar comisiones en cascada.

Derivados de crédito. No está permitido este instrumento, que según los expertos haría más eficaces las carteras.

No armonizados. Se permite invertir en fondos no armonizados a las normas de la UE.

Índices como subyacentes. Reconomiento explícito de los índices como subyacentes y de los derivados sobre depósitos.

Inmuebles. Las sociedades podrán comprar inmuebles si son necesarios para su actividad, pero no metales preciosos.