Tarjetas de crédito

La banca empieza a cobrar a los comercios por el terminal de tarjetas

La gran banca ha roto la política que seguía hasta ahora con los comercios y ha empezado a cobrarles por los terminales que usan para el pago con tarjeta. Caja Madrid y La Caixa ya lo hacen en función de la actividad de los TPV y SCH prevé aplicarlo este mismo mes.

En lo que supone una decisión sin precedentes que rompe con el esquema de funcionamiento del pago con tarjetas, algunas grandes entidades financieras han empezado a exigir a los comercios una tasa por la instalación, el mantenimiento o el alquiler de los terminales en el punto de venta (TPV) para las tarjetas.

La banca española siempre se ha vanagloriado de no cobrar este servicio, al contrario que sus homólogos en otros países europeos. Y lo ha destacado como argumento ante los comercios cuando les han trasladado sus reiteradas quejas por las comisiones que les cobran por cada pago con dinero de plástico.

Ahora todo cambia. Y este nuevo recargo en principio no supone una rebaja en las tasas, con lo que eleva el coste de las tarjetas para los comercios. Aunque, como se encargan de recordar las entidades, estas tasas dependen siempre de la negociación bilateral con cada establecimiento y de otros servicios que tenga contratados.

Los comercios critican duramente la medida que se aplica para rentabilizar los TPV inactivos

Caja Madrid empezó a aplicar el cargo a finales del año pasado. Y lo hace de forma selectiva para incentivar el pago con tarjeta, explica un portavoz. Así, a los comercios que realizan operaciones por más de 600 euros al mes les cobra 10 euros mensuales, mientras que el mantenimiento del TPV les sale gratis a los que superen este volumen, según el comunicado que Caja Madrid ha enviado a sus clientes.

En el resto de entidades de la gran banca, tanto Santander Central Hispano como La Caixa y Banco Popular han aprobado un nuevo sistema de tarifas que han comunicado al Banco de España en los últimos dos meses, según consta en la web del supervisor financiero. Le trasladan los precios máximos que pueden cargar, aunque no los estén aplicando. Si bien, la mera aprobación ya indica un giro en la política tarifaria.

Santander Central Hispano, por su parte, prevé aplicar dentro de unos días una tasa por mantenimiento de 30 o de 5 euros al mes, según un tope mínimo de 5 operaciones, confirmó la entidad. Mientras, La Caixa, aunque ha enviado las tarifas al Banco de España, afirma que no las aplica y sólo cobra por los terminales inactivos (20 euros al mes a los tres meses sin uso). El Popular también asegura que no está exigiendo aún el cobro. Y el BBVA queda como el único de los grandes que de momento no prevé este recargo.

Con estas medidas selectivas, la banca quiere rentabilizar los terminales poco activos. Protesta porque lo comercios suelen tener varios para no usar más que uno.

Pero su decisión no hace más que echar más fuego al conflicto con los comercios, que hace un año denunciaron ante el Tribunal de Defensa de la Competencia a los tres sistemas de tarjetas por comisiones 'abusivas'.

La Confederación Española de Comerciantes (CEC), uno de los denunciantes, critica duramente las medidas. Su portavoz José Santaolaya señala que 'es un paso más en el enfrentamiento' y teme que 'se generalice este cobro'. Fuentes de los medios de pago rechazan que se convierta en una tendencia.

A la espera de Competencia la clave Un paso más en un conflicto sin solución

En unos tres meses, la banca y los comercios esperan que el Tribunal de Defensa de la Competencia se pronuncie sobre uno de los episodios más tensos del eterno enfrentamiento entre ambos sectores. Debe decidir si es adecuado el sistema de comisiones interbancarias que aplican los tres sistemas de tarjetas (Servired, Euro 6000 y 4B) y que son determinantes para fijar la tasa que pagan los establecimientos.

La denuncia de la patronal de grandes superficies (Anged), de hostelería y otras asociaciones lleva ya un año en el tribunal (que acaba de renovar a parte de sus miembros). Esto ha paralizado el visto bueno a las tasas de Servired y 4B durante más de dos años. El veredicto será crucial porque fijará un esquema definitivo.

A los grandes no les afecta

Los pequeños y medianos comercios se llevan la peor parte en el eterno conflicto sin solución que les enfrenta a la banca. La medida incipiente de cobrar por terminal de tarjetas les afecta sobre todo a ellos, la mayor parte de los aproximadamente 800.000 establecimientos que admiten este medio de pago.

Sin embargo, apenas toca a los grandes, como Carrefour, El Corte Inglés o Alcampo, que tienen sus propios terminales, con lo que no les supone un coste mensual adicional. Carrefour ha sido la gran superficie que más se ha significado en el conflicto con los sistemas de medios de pago. El origen del enfrentamiento fue la subida de las comisiones a este sector (menores que las del pequeño comercio) que aplicó Servired en 2002.