CincoSentidos

Idiomas con aditivo

Ya no basta con la conocida estancia en casa de una familia y unas horas de clases intensivas del idioma elegido. Los cursos de idiomas en el extranjero han comenzado a sofisticarse. La última y más atractiva tendencia es combinar el aprendizaje del inglés con un curso intensivo de golf o yoga, o dominar el italiano mientras se conocen los secretos de la cocina y el vino del país. La oferta crece cada año.

Ignacio Mas de Xaxás, vicepresidente de la Asociación Española de Promotores de Cursos en el Extranjero (Aseproce), que reúne a 60 empresas del sector, considera que el mercado ha ido evolucionando. 'Antes sólo una élite estudiaba idiomas fuera de España', asegura. Ahora el 15% de los clientes, unos 100.000 al año, pertenece a la clase media baja, el 70% a la media y el 15% a la alta, según datos de la asociación.

Ana Moina, de 38 años, tenía claro que no quería renunciar a sus vacaciones para afianzar sus conocimientos orales del inglés. Se decidió por un curso en Irlanda que combinaba durante dos semanas clases de inglés por las mañanas y de yoga por las tardes. Desde entonces, hace cuatro años, anda 'enganchada al yoga'.

Daniel Delgado, de 32 años, era ya un cocinitas. Por eso hace dos años no dudó en pasar dos semanas en Florencia practicando el italiano y aprendiendo los secretos de la mesa provenzana.

Las clases de la tarde pasaban entre la cata de vinos y la preparación de, por ejemplo, una pasta con almejas. Para este año planea una ruta de dos semanas por el este de Estados Unidos a elegir en un minibus o una Harley Davidson.

Para los que quieran profundizar en su profesión o asomar la cabeza en nuevos horizontes formativos los cursos especializados combinan las clases de idioma con cursos de negocios, economía, marketing, derecho, medicina, e incluso drama o diseño en centros de prestigio en Estados Unidos y Reino Unido.

Las promotoras comenzaron a diversificar su oferta hace unos cinco años. Ahora estos nuevos cursos son el 15% de su negocio. El 95% de las empresas de Aseproce han adoptado esta fórmula para atraer a clientes cada vez más diversos y exigentes.

Profesionales adeptos a los nuevos cursos

El 80% de los que se deciden por los cursos de ocio o los especializados (sean de economía, derecho o medicina) son adultos, que necesitan solventar sus necesidades en el aprendizaje de un idioma, sin renunciar a sus vacaciones o aprovechando para dominar el lenguaje relativo a su oficio.

Una clave de estas estancias es que inciden en una asignatura pendiente, sobre todo de los profesionales: la socialización. 'Los adultos hablamos un inglés relacionado con nuestro trabajo', opina el vicepresidente de Aseproce, Ignacio Mas de Xaxás, 'y lo que ocurre es que si vas de cena con un cliente te das cuenta de que no eres capaz de tener una conversación fluida'.

Los profesionales contratan estas estancias durante el año y no sólo en verano, como es el caso de los más jóvenes. Las estancias de una y dos semanas son las más usuales.