Automoción

Ford España encadena cuatro años consecutivos de pérdidas

Récord de ventas y casi récord de pérdidas. Esta es la paradoja con la que Ford España ha cerrado el ejercicio 2003 y con la que la filial española de la multinacional del óvalo encadena cuatro ejercicios consecutivos en números rojos.

Los márgenes parecen no acabar de cuadrarle a Ford España. A pesar de haber logrado cerrar el ejercicio con la mejor cifra de ventas de sus 27 años de actividad en nuestro país, la filial española del segundo fabricante mundial ha visto cómo las pérdidas que había registrado en los tres ejercicios anteriores, lejos de convertirse en números negros o de reducirse, han acabado siendo los más abultados de su historia reciente. Sólo existe una excepción: los 191 millones que perdió en 1993.

Según los datos facilitados por la compañía, 2003 se cerró con unas pérdidas netas de 160 millones de euros, frente a 117 millones que había registrado el año anterior. Las razones que esgrime la filial española de Ford son exactamente las mismas que las que usó el año anterior para justificar el paso de 14 millones de pérdidas a los 117 millones antes mencionados: 'El endurecimiento de la competencia y la pérdida de rentabilidad en los principales mercados de exportación'.

Las cuentas no desglosan lo que corresponde de estas pérdidas a producción en la factoría de Almussafes (Valencia), que en el ejercicio pasado logró también la mayor producción de su historia. Por lo que se refiere a las ventas, alcanzaron 5.211 millones, un 16,37% más, cifra que incluye la totalidad de vehículos y piezas que factura Ford España, tanto los fabricados en la planta valenciana, que se venden en un 88,8% al exterior, como los que se importan para las concesiones.

Por lo que respecta al mercado interior, Ford matriculó 149.778 unidades, con un 10% de crecimiento. Destaca en este sentido una ligera recuperación del segmento C, que en los últimos años iba cayendo y que se ha recuperado ligeramente con el nuevo Fiesta.

El mantenimiento del Focus, su mejor baza en el mercado, el ligero retroceso del Mondeo y la presencia ya casi residual del Ka hacen que la compañía confíe en los próximos lanzamientos para mantener su cuota de mercado en España, como el C-Max o el futuro Focus, cuya nueva versión se fabricará en Valencia.