Consecuencias del 11-M

Los empresarios creen que el 11-M tendrá poco impacto en la economía

Los empresarios creen que los efectos de los atentados del 11-M sobre la economía española serán limitados. La mayoría de los encuestados por PwC se apuntan a un mantenimiento de las previsiones, en torno a un crecimiento del PIB del 2,5% al 3%. No obstante, surgen las dudas en sectores como el turismo y los viajes organizados.

El temor a un parón en la recuperación europea, habida cuenta de la atonía de las principales economías de la UE y de la creciente incertidumbre geopolítica, no lo es tanto para los empresarios españoles, que ven en el país un oasis dentro de la situación global del viejo continente.

Es, por lo menos, lo que se deduce del 'segundo consenso' (segundo trimestre del año) elaborado por la consultora Pricewaterhousecoopers (PwC) sobre la economía española. La encuesta (sobre un colectivo de 300 empresas y prestigiosos analistas especializados), tiene el valor añadido de haberse efectuado entre el 17 y el 25 de marzo, una semana después de los atentados producidos en Madrid. Empresarios, académicos y demás expertos creen que la economía española está preparada para afrontar este tipo de incertidumbres (acostumbrada al terrorismo de ETA) y confían en que el PIB español mantenga un ritmo de crecimiento, entre el 2,5% y el 3%.

La opinión mayoritaria es que los atentados 'no han causado un gran impacto sobre las expectativas de crecimiento' en España. La mitad de los encuestados cree que el crecimiento se mantendrá en los próximos 6 meses. Otro 33% cree que, incluso, mejorará sobre el 2,4% con que cerró 2003.

No obstante, no todos los sectores están en igual situación. Turismo y viajes y construcción, se llevan la peor parte (se cree que empeorará la situación en los próximos meses). Tampoco está claro el horizonte en los bienes de equipo, que arrastran una debilidad de trimestres anteriores. Por otra parte, y en relación a los tipos de interés (2%) hay consenso en un pronto recorte de las tasas, para ayudar a la economía europea, recorte que, no perdurará mucho tiempo, iniciándose una senda ascendente a finales de este año.

Entre las razones del estancamiento de la zona euro, destacan la dificultad de ciertos Gobiernos, como el francés y el alemán, para sacar adelante las reformas estructurales anunciadas, por encima de otros factores como la fuerte apreciación del euro o la necesidad de ajustar desequilibrios heredados de la expansión de los noventa.

Reto A la sombra de los países de la ampliación

Un 59% de los encuestados considera que la ampliación al Este repercutirá negativamente en la economía española con la pérdida de fondos europeos.

Un 58% cree que los beneficios se centrarán en los nuevos miembros y en sus socios comerciales más cercanos como es el caso de Alemania.

Un 87% opina que la pérdida de estas subvenciones no debería compensarse con más déficit público. La mayoría asegura que aún se desconoce el efecto real de la ampliación y que éste ha sido poco explicado por las autoridades.

Prioridades para el nuevo Gobierno

La encuesta de PwC recoge también opiniones sobre las prioridades económicas para el próximo Gobierno socialista. La amplia mayoría de los expertos y empresarios (80,9% del total) coincide en incluir entre ellas un mayor esfuerzo para la incorporación de nuevas tecnologías (asignatura pendiente de la pasada legislatura). En ello se incluye el estímulo a la I+D.

En segundo lugar, los empresarios piden potenciar las políticas de la competencia en sus más diversos ámbitos. Por un lado, profundizar en la liberalización de los transportes, las comunicaciones y la energía; por otro, liberalizar el uso del suelo para atajar el problema del acceso a la vivienda; y por último levantar las rigideces en la regulación de las actividades económicas, incluidos los horarios comerciales.

En posiciones más retrasadas se encuentran otros asuntos como el control de los flujos de la inmigración o la reforma de la administración pública.

Caben modificaciones en los Presupuestos del Estado para este año, pero limitadas (que no pongan en peligro el equilibrio) y centradas en ciertos sectores como la seguridad ciudadana, la educación y las infraestructuras.