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CincoSentidos

Campo a través en un cuadriciclo con motor

Desarrollados a partir de las motocicletas, los quads son una variante de aquellas, pero con cuatro ruedas. También se los conoce por el nombre de ATV, abreviatura de all terrain vehicles o vehículos todoterreno, en su vertiente más ligera. A partir de este concepto, y atendiendo a una aplicación de todo punto industrial o profesional, existen variaciones hasta de seis ruedas, en todos los casos con las delanteras como eje directriz, y las traseras como motriz.

Su origen se remonta a 1976, cuando el importador norteamericano de Honda solicita a la matriz el desarrollo de un vehículo complementario de las motos para los meses más fríos del año. La respuesta inicial vino de la mano de los llamados trikes, un paso intermedio con arquitectura de triciclo, al montar dos ruedas traseras impulsoras y una delantera que oficiaba de apoyo y dirección. Su éxito comercial fue instantáneo, tanto como la peligrosidad, que rápidamente se advirtió por su peculiar dinámica y que los llevó a la desaparición. Es entonces cuando, a partir de la experiencia acumulada, surgen los quads.

Para tenerlo claro, la conducción de estos vehículos es similar a la de una moto, ya que ambos disfrutan de una mecánica de explosión parecida, cuando no idéntica y de dos o cuatro tiempos, acoplada a una transmisión con cambio de marchas que exige la aplicación de embrague. Al observar sus cuatro puntos de apoyo se ve que su estabilidad es superior a la de las motocicletas, pero conviene no engañarse. Su dinámica es muy peculiar, si en las rectas basta con acelerar y frenar (mediante la mano y el pie), siempre atendiendo a las cubiertas de tacos que montan para circulación en campo (es mejor no apurar las frenadas, debido a su menor adherencia), en las curvas no admiten las tumbadas o inclinaciones que sí permiten las motocicletas. Su direccionalidad se torna así más compleja, lo que requiere atención y anticipación. Además, su excelente motricidad invita a determinadas alegrías que, en manos inexpertas, pueden derivar en derrapajes y vuelcos laterales o hacia atrás instantáneos.

Para conducir un 'quad' es obligatorio tener licencia de la clase A1 o A, según sea la cilindrada del motor

Mucha diversión

De todos modos, y tomando las debidas precauciones, los quads son vehículos realmente divertidos, sobre todo para acometer excursiones de campo en grupo o como herramienta de acceso para subir a una montería.

Para iniciarse en este mundo, además de contar con el preceptivo carné de conducir A1 o A, según la cilindrada, conviene tomárselo con calma, no confiarse y, a ser posible, contar con la ayuda de algún experto. Existen multitud de clubs dedicados a esta especialidad, donde encontrar quien explique las nociones básicas, sobre todo en función de la potencia y capacidad del vehículo que se vaya a conducir. De paso, puede servirnos de guía, sobre todo en el campo. Además, es preciso tener presente la normativa sobre las limitaciones que las comunidades autónomas imponen en el uso de vehículos a motor en determinadas pistas, caminos o trazados, y asimismo resulta imprescindible equiparse con casco, gafas, guantes, botas y ropa adecuada (normalmente la misma que se emplea en motocross y enduro) para neutralizar el barro, la tierra o la arena sobre la que se circula. También conviene cerciorarse de la ruta a seguir, pues en el campo en fácil desorientarse si no se tiene experiencia.

Para el ocio y el trabajo

Del éxito de los quads como fórmula de entretenimiento hablan las aproximadamente 900.000 unidades que suelen venderse al cabo del año. Más de la mitad van a parar a Estados Unidos, donde buena parte de las ventas se centran en aplicaciones agrícolas.En estos casos, se trata de modelos complementarios de los tractores, con cuatro o seis ruedas. Suelen ser la alternativa ideal a los grandes, costosos y pesados todoterrenos y pick-up. En España, sus matriculaciones ascendieron, durante 2003, a algo más de 14.400 unidades. Están catalogados como vehículos especiales, por lo que quedan exentos del impuesto de matriculación.De momento, el 70% de las ventas se centraron en quads para uso profesional -agricultura, ganadería, quitanieves, etc.-, y el 30% restante se destinó a uso lúdico. Los precios, según variantes y motorizaciones, se mueven entre 3.000 y 17.000 euros, en función de parámetros como la potencia. Líder indiscutible en quads es Yamaha con 4.892 unidades vendidas, seguida de Kymco, con 2.270 unidades, y Polaris. Por modelos, el más solicitado fue el YFM 660 R de Yamaha, seguido del LT-Z 400 de Suzuki y del Kymco MXer 50.

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