Informe

Los ejecutivos españoles se muestran reacios a trabajar en el extranjero

Los ejecutivos españoles son reacios a aceptar un destino fuera de España. Así lo pone de manifiesto el 25% de los directivos, frente al 60% que asegura que sólo aceptaría destinos fuera de España siempre que pudieran elegir lugar y duración de la estancia.

A los directivos españoles no les gustan los destinos en el extranjero. Son reacios a marcharse. El 60% sólo está dispuesto a desplazar su puesto de trabajo fuera de España con dos condiciones: que sea por un periodo fijo y no excesivamente largo, no más de cinco o seis años, y que el nuevo destino sea Estados Unidos, Latinoamérica o Europa Occidental.

El alto directivo español es reticente a salir fuera de España, y sólo el 10 % no pondría ningún problema a un destino lejano a nuestro país, lo que hace que sea muy difícil encontrar españoles en puestos de responsabilidad a nivel mundial. Son datos ofrecidos por la consultora de búsqueda de directivos Leaders Trust International, a partir de un informe elaborado con un millar de entrevistas de candidatos de alta dirección. Además de la movilidad geográfica, según el citado informe, las empresas se encuentran con la dificultad añadida de que a los directivos españoles tampoco les gusta cambiar de empresa. Generalmente no planifican el cambio ni buscan trabajo de forma espontánea.

Lo cierto es que los altos ejecutivos se lo piensan mucho a la hora de aceptar nuevas ofertas, y casi el 75% de los candidatos lo descarta directamente. La cualidad más valorada para aquellos que deciden asumir el reto de un nuevo puesto laboral es la calidad de la empresa que les ofrece ese nuevo destino.

El estudio explica además que tan sólo un 2% de los directivos españoles posee dos carreras universitarias. La alta dirección española entre los 30 y los 42 años tiene, por lo general, una carrera y un máster, y comienza a haber, cada vez más, un número de altos ejecutivos que se deciden por la realización de un segundo máster.

En idiomas, la dirección española ha experimentado una importante progresión. Un 60% de los profesionales entre los 20 y los 30 años domina tres idiomas o más. Entre los 30 y los 40 años, los altos ejecutivos se manejan en dos lenguas además de la propia, y entre los altos ejecutivos de más de 45 años se nota un esfuerzo por aprender un idioma que les ayude a internacionalizar su carrera.

Pero la tendencia generalizada en el capítulo de los idiomas es que no se cuidan ni se practican lo suficiente y se suele acabar perdiendo al menos el dominio de uno de ellos. El informe de Leaders Trust International pone de manifiesto que la tendencia de los dos últimos años a la reducción de costes, está llevando a que desaparezca la formación en idiomas en las empresas españolas.

Otro aspecto relevante es el sistema retributivo de los directivos españoles. La mayoría de ellos, si bien aprecian la retribución en especie, comienza a valorar más otro tipo de compensaciones como tener más tiempo para sí mismos, los detalles que la empresa tenga con sus familias y el buen clima laboral. Por todo ello, según Leaders Trust International, las empresas que logran llegar a un equilibrio entre la retribución económica y la calidad de vida de sus altos ejecutivos, son las que más y mejor consiguen fidelizarlos.