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El liderazgo sosegado de Zapatero

Influye en el equipo desde el consenso. Un modelo que se ajusta a los parámetros directivos en plena vigencia en estos momentos dentro de la empresa. Es el fin del estilo hosco, bronco, autoritario y soberbio. Hasta ahí, la figura del próximo presidente de Gobierno se ajusta al patrón demandado. Pero no es suficiente. Para liderar una empresa de la magnitud de España, es necesario, en opinión de Pastor, poseer una alta dosis de carisma y tener mucha capacidad de decisión. 'El problema de los que están permanentemente buscando el consenso es que, cuando no hay acuerdo, se enfrentan a la toma de decisiones', matiza el docente del Instituto de Empresa.

Rodríguez Zapatero ha de tener en cuenta otras áreas de mejora. Las descubre el profesor de Comportamiento Humano en la Organización del IESE, José Ramón Pin: 'Ofrece una sensación de excesiva flexibilidad en sus ideas para gobernar. Se puede estar de acuerdo o no con la dirección que marca su brújula, pero hay sospecha de que su firmeza con el timón debe ser mayor'. El abogado Antonio Garrigues cree que su gran asignatura pendiente es la toma de decisiones. 'Se le va a pedir que mande'.

El talante conciliador ha marcado la trayectoria de José Luis Rodríguez Zapatero desde que decidiera dedicarse a la política. Pero si algo destaca el vicepresidente de la agencia de publicidad Tiempo BBDO, Fernando Herrero, es su credibilidad. Sin ningún problema le confiaría el protagonismo de un anuncio publicitario. 'Es creíble, tiene mirada limpia y eso es bueno, pero yo le diría que fuera más él, que no actuara. Cuando hace su anuncio en la campaña es cuando menos me gusta', señala. Y apunta que los ciudadanos están hasta cierto punto desengañados de la política. 'Por eso buscamos a alguien que te encandile y que sepas que es firme y no te va a desencantar', afirma Herrero, para quien una de las grandes incógnitas de Rodríguez Zapatero es la falta de recorrido político.

'Tiene que aprender a convencer e imponer su criterio', dice José Ramón Pin

'Es muy joven y casi no tiene historia. Puede haber dudas sobre si tendrá capacidad para liderar un proyecto tan maravilloso como es España', agrega este publicitario. No cree en los líderes ni en los jefes que regañan gratuitamente. 'Yo acepto la multa cuando cometo un error. Y creo que ese no es el talante del próximo presidente', señala Herrero.

Entre las fortalezas del líder del PSOE, que destaca el profesor del IESE, José Ramón Pin, destaca la sensibilidad a las preocupaciones de una parte importante de la población y su capacidad para aguantar en la adversidad. 'Ha demostrado aguante en situaciones que parecían muy negativas para él', afirma el docente, que alaba su empatía y comunicación fluida con una zona sensible del electorado. De ahí los 164 diputados. También tiene conocimiento del Parlamento, de la casa en la que va a trabajar, algo indispensable en todo gestor que se precie. La flexibilidad en la toma de decisiones, señala Pin, y su imagen de persona sencilla y honesta son algunas de las bazas con las que cuenta el próximo presidente del gobierno.

La falta de conocimientos en algunas materias o de experiencia no preocupa en exceso. 'Que no sepa de economía no es preocupante. Tiene que saber tener un buen equipo que le arrope en sus carencias', opina el vicepresidente de Tiempo BBDO.

'Su falta experiencia de gobierno, especialmente en materia internacional y economía es algo en lo que debe mejorar, pero se adquiere con el tiempo', matiza José Ramón Pin, quien señala, además, entre las áreas de mejora, como prefiere definir los puntos débiles, la capacidad de convencer y de imponer su criterio a los miembros de su equipo.

El primer reto que tiene por delante es dejar atrás esa sensación de inseguridad de la que ha hecho gala en ocasiones y demostrar que es capaz de desempeñar un liderazgo con control, con rotundidad. 'No es carismático, pero ha mejorado mucho con el tiempo. Sus últimas intervenciones han sido acertadas, aunque cuando ocurre una crisis se tienen a exagerar la percepción que se tiene del líder', explica el profesor del Instituto de Empresa, Juan Carlos Pastor, quien insiste que lo importante es la cercanía. Le ocurre lo mismo a cualquier directivo de empresa: cuando llega al cargo pocos creen en él. 'Es algo que vas ganando. Y eso se consigue con integridad y constancia', señala Pastor. La credibilidad ya la ganará con el tiempo.

Dicen de él

Le falta experiencia y conocimientos en materias determinantes como economía y política internacional. Aprenderá con el tiempo, dicen los expertos en estilos de dirección. Tendrá, además, que dejar aparcada la inseguridad que ha demostrado en alguna ocasión. Le gusta negociar, pero, cuando no consiga acuerdos, deberá demostrar que sabe tomar decisiones.

Juan Carlos Pastor, profesor del Instituto de Empresa: 'Tiene que mejorar su carisma'

El carisma no es otra cosa que una herramienta para ser efectivo. En ese sentido, opina el profesor de Comportamiento Organizacional y director del Centro de Liderazgo del Instituto de Empresa, Juan Carlos Pastor, el líder del PSOE debe intentar mejorarlo. 'Ha subido demasiado deprisa, siempre ha sido elegido en la primera elección. Tiene pocas hipotecas y eso es bueno. Dice lo que va a hacer, pero no es suficiente. Tiene que cosechar éxitos', señala.

También destaca que cuando hay una crisis, como la que acabamos de vivir con los atentados de Madrid, es necesario que aparezca un líder, es lo que se denomina en las escuelas de negocios, 'hambre de carisma'. Por ello se ha buscado a alguien con dotes de líder. 'Ofreció una sensación de seguridad y eso ha sido valorado. Salió muy bien adelante, mejor que Mariano Rajoy, pero ahora tendrá que seguir trabajando para mejorar su imagen'.

Antonio Garrigues, abogado y presidente del bufete Garrigues: 'Se le va a pedir que mande y decida'

El liderazgo, según cuenta el abogado Antonio Garrigues, se puede ejercer de muchas maneras. 'Puede haber un líder blando o fuerte, pero los dos son válidos y pueden desempeñar su trabajo con eficacia similar'. El éxito de Rodríguez Zapatero dependerá de las personas que le rodeen. 'Si acierta en la elección del equipo su gestión puede ser muy positiva, porque una persona por sí sola no es capaz de hacer nada'.

Lo que alaba Garrigues de este político es la forma más que el contenido. 'Estamos ante un estilo educado y amable, pero no se puede olvidar de que hay que tomar decisiones. A un líder se le va a pedir que mande y decida. Y esa es su asignatura pendiente, decidir'. En su opinión, el poder, no sólo el político, sino también el empresarial, consiste en decidir y mandar. 'Sería una pena que fracasara porque es el estilo que se lleva en estos momentos. Se acabó el ejecutivo agresivo, dogmático. Estamos ante una nueva etapa y hay que saber aceptarlo. Puede ser importante para la vida política y pública española'.

Fernando Herrero, vicepresidente de Tiempo BBDO: 'Quiero verle llorar y sufrir'

No es que le quiera mal. Pero al vicepresidente del grupo publicitario Tiempo BBDO, Fernando Herrero, le gustará ver 'llorar y sufrir' a Rodríguez Zapatero. Porque eso le hará 'más humano'. Opina que cuando un político o un gestor demuestra sus sentimientos, sin transmitir falsedad, gana puntos. 'Nadie es perfecto, tienen que ser de verdad. A mí me gustaría que el presidente nos dijera alguna vez que está preocupado, por ejemplo, porque sus hijos han suspendido alguna asignatura. Tiene que ser de carne y hueso', afirma Herrero.

Para este ejecutivo un líder tiene que encandilarte, al margen de sus conocimientos, 'tienes que sentir su calor'. Eso no significa que pierdan seriedad y que su imagen se vaya a ver perjudicada. Todo lo contrario. Herrero confiesa que, en un principio, Zapatero no le gustaba. 'Me parecía débil, blando, un líder que no arrastraba, pero con el tiempo ha demostrado que tiene agallas, que detrás de esos ojitos claros hay un líder que sabe por dónde tiene que pisar'. Tiene que aprender y luego resolver.