Poder territorial

El PP controla aún 70.000 millones de presupuesto

La travesía del desierto que le espera al Partido Popular hasta, al menos, las próximas elecciones generales, se ve amortiguada por el poder territorial que aun conserva en ayuntamientos y comunidades autónomas, donde controla un presupuesto global superior a los 70.000 millones de euros. Con la derrota del 14-M, perdió la oportunidad de gestionar un presupuesto estatal de 117.000 millones para este año, que ahora queda en manos del Gobierno que forme a partir del mes que viene José Luis Rodríguez Zapatero.

Fuentes del PP reconocen que el poder territorial que conserva servirá para recolocar a algunos de los altos responsables de la Administración central que, sin posibilidades de ocupar un escaño, se quedarán dentro de unos días en una situación incómoda. En España hay más de 8.000 ayuntamientos y más de 3.000 están gobernados por el PP. De ellos, 28 pertenecen a capitales de provincia, desde las que se maneja casi el 66% de los presupuestos que gestionan las grandes ciudades. Entre ellas está Madrid, con Alberto Ruiz Gallardón de alcalde, que por sí sola controla más de 2.300 millones de euros.

Este relativo desahogo para el PP proviene de los resultados alcanzados en las elecciones locales de 2003 donde, a pesar de quedar por debajo del PSOE en número de votos, con una diferencia algo superior a los 100.000 en favor de esta última fuerza política, no sufrió un retroceso serio en el poder municipal. De hecho, los populares recuperaron las ciudades de Granada, Almería y Burgos, así como otras grandes ciudades como, por ejemplo, las madrileñas Móstoles y Alcalá de Henares. El PP también logró hacerse con el control de la autonomía balear. En cambio, cedió al PSOE la ciudad de Zaragoza, donde gobierna el ex ministro Juan Alberto Belloch. El partido que ahora lidera Mariano Rajoy suma a todo ello el gobierno en una veintena de diputaciones provinciales.

Los populares mantienen el control sobre 70.000 millones de presupuesto

El fracaso del PP ha sido tan grande que apenas hay margen para la promoción de líderes regionales que hagan sombra a Rajoy

El retroceso del PP en las elecciones generales ha sido tan agudo en la mayoría de las comunidades autónomas que apenas hay margen para la promoción de líderes regionales que le puedan hacer sombra a Rajoy, según explican fuentes del partido. La única excepción a esta regla puede venir de Madrid, donde el nombre de Alberto Ruiz Gallardón como hipotético candidato a las elecciones de 2008 ha comenzado a ser agitado en algunos sectores del PP. Ya no es el caso del ex presidente de la comunidad valenciana, Eduardo Zaplana, quien ha ido perdiendo posiciones en este territorio, en favor de su sucesor en la presidencia regional, Francisco Camps.

En los próximos meses, el PP convocará los distintos congresos regionales y provinciales, tradicional fuente de conflictos cuando se está en la oposición. En el calendario de Rajoy figuraba, en un escenario de victoria electoral que no se ha producido, la renovación de numerosos cargos del partido en el ámbito provincial, un reto que ahora se antoja más difícil, según las mismas fuentes, al menos antes de la celebración de las elecciones europeas de junio.

En esta última cita electoral, Rajoy se juega probablemente su continuidad al frente de la secretaría general del PP, cuestionada de momento en círculos muy reducidos del partido ante una derrota que nadie preveía. No es descartable, por tanto, que el congreso nacional pensado en principio para el mes de enero tenga que adelantarse para legitimar un liderazgo que, de momento, sólo está asentado en la voluntad personal de José María Aznar y no en un éxito electoral.

'Si nos preguntan, la mayoría diremos que Rajoy tiene un gran porvenir como líder del partido', afirma uno de sus actuales dirigentes. 'No obstante', precisa, 'su trayectoria se le puede convertir en una carrera de obstáculos si obtenemos un mal resultado en las elecciones de junio. Entonces aflorarían de verdad otras ambiciones...', añade.

El mantenimiento de la unidad interna es una de las prioridades de Rajoy, a la vista del descalabro sufrido el 14-M. José María Aznar también ha hecho un discreto llamamiento a los principales dirigentes del PP en este sentido y hasta ahora ninguno se ha saltado la disciplina.