TRIBUNA

Webs electorales, virtuales como la vida misma

Los que albergaban esperanzas de que las buenas intenciones observadas en el uso de la red de redes en las recientes elecciones catalanas (www.lamalla.net/especials/autonomiques2003) se extendieran e incluso agrandaran en la campaña de las generales se han quedado con un palmo de narices. No es que la campaña catalana revolucionara un territorio un tanto virgen en España, como es el uso electoral de internet, pero se habían observado guiños muy interesantes: los directores de campaña del PSC, CiU y ERC crearon un weblog en el que combinaban crónicas personales e incluso instrucciones para la actividad de campaña de los militantes. Y ahora nuestros amigos catalanes han repetido ímpetu. Comenzó Miquel Iceta, jefe de campaña del PSC (terra.es/personal3/miquel_iceta/diari.htm) y de inmediato le siguió Pere Macias, de CiU (peremacias.net), mientras que Ernest Benach dedicaba sus esfuerzos al Parlament (ernestbenach.net). Pero en el resto de la piel de toro parece que, lejos de avanzar, hemos retrocedido.

El PP, fiel a su doctrina orwelliana, comenzó cediendo un dominio a su candidato contra las estrictas normas administrativas para la gestión de los dominios .es, que obliga a que los dominios personales lleven siempre los dos apellidos, no sólo el del padre como ocurrió con Rajoy.

Al gracejo de las distintas versiones que la página Marianorajoy.com ha vivido hay que sumar cuestiones como las mencionadas en un análisis de la usabilidad de Marianorajoy.es (evolucy.com/esp/columns/20040204_mariano_rajoy.html) que denuncia la discriminación de 'quienes carecen de banda ancha, quienes usan navegadores que no tienen la versión 6.0 o superior del programa Flash, los ciegos y otras personas con problemas de visión'. Pero no le van a la zaga colegas como Trillo (Trillo.org), cuya web no era capaz el día de su estreno de recordar el tamaño de letra que en teoría debería poder aumentarse o reducirse o continuar en versión sólo texto en cuanto se pasaba la primera página.

En el otro lado, Zapateropresidente.com arrancó con un diseño simple y pudiera parecer que eficiente, si no fuera por el peso desmedido de los gráficos. Todo a base de ventanas, confundiendo la navegación simple que el diseño parecía insinuar.

IU optó también por la sencillez, pero ha evidenciado que el aparato sigue lastrando la coalición. Gaspar Llamazares, que hace cuatro años tenía como candidato en Asturias una web personal independiente de la de IU y contestaba uno a uno los correos, tuvo ahora un espacio dentro de la web de la coalición (Izquierda-unida.es) contestando a las peticiones que se dirigen a Gasparllamazares.com.

Y la interacción con los ciudadanos sigue restringida a permitir que opinen (no sin antes filtrar las opiniones) y la recepción de algún que otro boletín, sin posibilidades de chatear con los candidatos ni nada que se le parezca. El estilo Dean, como el senador americano ya ex candidato a la nominación demócrata, llamando a la colaboración de voluntarios brilla en general por su ausencia.

El camino sigue siendo estrecho, aunque algo menos que hace cuatro años. En Euskadi, el lendakari, que tenía una web amateur y voluntarista, la sustituyó por otra más profesional.

Con los resultados en la mano, poco ha cambiado. En el PSOE se dan las gracias por los resultados, pero se obvia toda la información de la campaña, al contrario que en IU, donde amén de declaraciones de Llamazares se pueden consultar aún todos los comunicados de estos días. Y Marianorajoy.es no estaba operativa ayer al mediodía, con el servidor tan alicaído como el candidato que patrocinaba. La red, siempre tan real como la vida misma.