Negociaciones

Argentina firma el nuevo acuerdo con el FMI y acepta reunirse con los acreedores

"A finales de este mes", el directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobará previsiblemente la segunda revisión del acuerdo de tres años que firmó con Argentina en septiembre. Así lo ha comunicado su actual responsable, Anne Krueger, quien se comprometió ayer a recomendar dicha opción tras acordar con Argentina el reembolso de 3.100 millones que adeudaba y cuyo plazo vencía ayer. A cambio, Buenos Aires acepta reunirse con todos los acreedores "en un plano de igualdad".

Las autoridades argentinas han suscrito hoy, según la responsable interina del FMI, Anne Krueger, una carta de intenciones que incluye "la estrategia de las autoridades para reestructurar la deuda soberana" y medidas para "un acuerdo de colaboración con los acreedores que resulte en una deuda sostenible para Argentina". El acuerdo firmado en la capital bonaerense también desarrolla un marco económico para 2004 (el PIB previsto asciende al 5,5%, por encima de lo calculado inicialmente) y abunda en las políticas estructurales que apuntalarían la recuperación frente a la crisis del 2002.

El Gobierno de Néstor Kirchner establecerá con la ayuda de los bancos de inversión designados por Buenos Aires, "un calendario y un proceso que garantizará unas negociaciones significativas con todos los grupos acreedores representativos", que poseen bonos incumplidos de Argentina por 88.000 millones de dólares. El gobierno completará "en breve" el decreto que formalizará el nombramiento del consorcio bancario asesor, formado por Barclays, Merrill Lynch y UBS, agrega el comunicado de Krueger.

Apurar la negociación

Además de ratificar que el país no modificará su propuesta de saldar sólo el 25% de ese pasivo, el Ejecutivo indicó que aspira a cerrar el proceso de negociación con los acreedores entre finales de mayo y comienzos de junio. El jefe del Gabinete, Alberto Fernández, aseguró que a partir del 22 de este mes se escuchará a 21 grupos de acreedores "en un plano de igualdad".

La negociación con los acreedores privados había sido el principal punto de fricción entre Buenos Aires y el FMI para completar la segunda revisión del programa firmado en septiembre, y en virtud del cual pondrá otros 3.100 millones de dólares a disposición de Argentina para que reponga sus reservas de divisas.

Después de varios días de tensas negociaciones, una conversación telefónica entre el presidente, Néstor Kirchner, y Krueger permitió desbloquear las discusiones. Por un lado, Kirchner dio la orden de pagar el vencimiento del Fondo de un tramo de deuda de 3.100 millones, evitando una suspensión de pagos que atemorizó a analistas e inversores, y Krueger se comprometió a recomendar ante el directorio la aprobación de las metas de la revisión.

La exigencia y premura del Tesoro estadounidense

Argentina deberá obtener un superávit fiscal primario superior al 3% del PIB en 2005 para hacer frente a los pagos de la deuda vigente y la resultante de la reestructuración de pasivos pendientes, según Randal Quarles, secretario asistente del Tesoro para Asuntos Internacionales. El país andino deberá, en septiembre, definir las metas a ese respecto para el año que viene y el siguiente; según los analistas, será la próxima gran batalla entre el país y el Fondo.