Movilizaciones

Los trabajadores de Izar exigen en Madrid más trabajo para los astilleros

Unos 20.000 trabajadores de Izar, según los sindicatos, y 3.500 según el Gobierno, se manifiestaron hoy en Madrid para pedir una solución inminente a su situación laboral. Al comenzar la marcha, los principales líderes de los sindicatos mayoritarios españoles pidieron al Gobierno y a la SEPI que "cumplan sus compromisos" y garanticen la viabilidad de los astilleros públicos.

Más de cien autobuses llegaron esta madrugada a la capital con miles de trabajadores del grupo Izar, para participar en la manifestación convocada por CCOO y UGT. Nada más arrancar la marcha, que recorrió la céntrica calle Velázquez bajo los lemas Los astilleros no se cerrarán y Una carga de trabajo para todos los astilleros del servicio público, sus secretarios generales, José María Fidalgo y Cándido Méndez, pidieron al Gobierno y a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) más trabajo para los empleados de astilleros que garantice su futuro. De lo contrario, advirtieron, los trabajadores mantendrán la presión sindical para lograr sus objetivos.

Méndez, quien encabezó junto con Fidalgo la convocatoria, afirmó que "lamentablemente ni la SEPI, ni el Gobierno, ni Izar han dado respuesta a las justas reivindicaciones de los trabajadores". El líder de UGT añadió que las movilizaciones "no tienen nada que ver" con las elecciones del próximo día 14, sino que se trata de un conflicto sociolaboral. Por su parte, el líder de CCOO, José María Fidalgo, confió en que esta manifestación sea "un aldabonazo" para el Gobierno y la SEPI y que ambos garanticen el futuro de los astilleros públicos. Para Fidalgo, los trabajadores demandan cuestiones básicas como certeza sobre el futuro de su empleo y la firma del próximo convenio colectivo. Afirmó además que "se va a mantener la presión cuanto tiempo sea necesario para conseguir estos objetivos".

El secretario general de la Federación Minerometalúrgica de CCOO, Ignacio Fernández 'Toxo', lamentó además que el ministro de Trabajo, Eduardo Zaplana, no haya contestado todavía a la propuesta sindical que le pide participar en las reuniones entre los trabajadores de los astilleros y la SEPI, para garantizar la máxima transparencia y fiabilidad al proceso negociador. Mostró también su disposición a seguir negociando con la SEPI, incluso "aunque nos llamen hoy", dijo.

Convenio y más trabajo

Los empleados de Izar reclamaron con esta protesta la firma del convenio colectivo que ofrezca seguridad para la subsistencia de la empresa. Defendieron que las diferencias de coste entre su propuesta y la oferta de la SEPI apenas alcanzan el 0,2% en tres años. La carga de trabajo es otra de las reivindicaciones de Izar. Según fuentes de la empresa, mientras los astilleros militares están al 100%, en los civiles hace 18 meses que no entra ningún pedido.

Por su parte, los responsables de la SEPI y del grupo público han insistido hoy en que las reivindicaciones salariales planteadas por los sindicatos son "desproporcionadas" e impiden la viabilidad empresarial, con lo que no contarán con su respaldo "sea cual sea la forma de manifestarlas". En un comunicado conjunto, recordaron que el conflicto abierto en la empresa es de índole empresarial y laboral y deberá resolverse sin acudir a la presión política.

En su opinión, las demandas de los sindicatos en materia salarial son "desproporcionadas" y no se corresponden con la situación de la compañía, "que está trabajando con intensidad para conseguir consolidar y mejorar la cartera de pedidos". Según el presidente de la SEPI, Ignacio Ruiz-Jarabo, el problema que tiene la empresa "no se modifica" celebrando una manifestación, "aunque en ella participen 3.000 ó 4.000 personas". æpermil;sta de hoy coincidió con una huelga de 24 horas convocada en todos los astilleros del país, a la que seguirán paros de tres horas los días 11, 24 y 31 de este mes de marzo.

Evitar confrontaciones

Tras los episodios de violencia vividos en las últimas manifestaciones celebradas en Sevilla o Cádiz, los dirigentes de las federaciones del Metal de CCOO y UGT pideron a sus secciones sindicales la máxima tranquilidad en la movilización. Se trataba así de evitar cualquier tipo de altercado y de no caer en las "provocaciones" de las fuerzas de seguridad que puedan ensombrecer las reivindicaciones de los trabajadores. No hubo incidentes durante la concentración en Madrid.