Exportaciones

Una de cada seis empresas tiene problemas al exportar a la UE

Una de cada seis empresas españolas reconoce problemas al exportar a países de la UE. Los mayores obstáculos son trabas técnicas, retrasos en los pagos y barreras fiscales y administrativas.

Las empresas españolas han aumentado sus oportunidades de negocio en la UE pero sigue habiendo obstáculos a la exportación. Concretamente, una de cada seis empresas exportadoras reconoce dificultades, de mayor o menor grado, a la hora de vender sus productos. Son los resultados de la quinta encuesta bianual (Proyecto Línea Abierta) elaborada por el Ministerio de Economía y la CEOE para localizar las trabas al comercio.

Las normas técnicas siguen constituyendo el mayor obstáculo para las empresas, representado el 33,7% de las quejas. La mayoría de las denuncias se refieren a la ausencia de reconocimiento en las homologaciones y certificaciones obtenidas en España y que obliga a pasar nuevas pruebas en laboratorios locales del Estado miembro al que se dirige el producto.

Devoluciones de IVA

La CEOE augura mayores dificultades con la ampliación al Este, países con excesivos trámites burocráticos

El segundo gran bloque de quejas se refiere a operaciones comerciales, sobre todo el retraso en los pagos por los clientes, que afectan en gran medida a las pymes. En tercer lugar, figuran los trámites administrativos y fiscales, como la demora en las devoluciones del IVA soportado en otros Estados.

También hay quien denuncia falta de información para acceder a contratos públicos a otros países, escasez de comerciales especializados e, incluso, ayudas encubiertas por parte de los Estados, difíciles de demostrar. Los países más problemáticos son Francia y Alemania (hacia donde se dirige la mayor parte de las ventas). Por sectores, las dificultades se centran en textil, calzado, madera y construcción, por sus características y cifra de negocio. De cara a los próximos años el gran reto es la ampliación al Este de Europa.

'Es evidente que surgirán problemas burocráticos y de índole técnico, en economías de mercado sin experiencia', reconoció ayer Juan Jiménez Aguilar, secretario general de la CEOE, quien, no obstante, apostó por el potencial de estos países.