Junta de accionistas

El BBVA superará los 2.500 millones de beneficio

El BBVA quiere que 2004 sea el mejor año de su historia, algo que pretende lograr sin más compras -a excepción de la adquisición del 40,5% del mexicano Bancomer-, ya que su 'reto diario es el crecimiento orgánico'. Aunque, como es lógico, puede aprovechar las posibles oportunidades que se le presenten. Este es el compromiso adquirido por su presidente, Francisco González, en la junta de accionistas del banco celebrada el sábado en el Palacio de Euskalduna de Bilbao.

En una junta más relajada que en otras ocasiones, y en la que incluso se pudo ver a González con la voz quebrada y llorando de emoción, el banquero hizo un repaso de lo que fue el ejercicio de 2003, en el que el BBVA cerró con un beneficio atribuido de 2.227 millones de euros, un 29,5% más que un año antes. Estos resultados positivos le llevaron a afirmar que aunque 'tenemos razones para estar contentos, no nos sentimos completamente satisfechos'. Por eso, añadió, 'en 2004, vamos a pisar aún más fuerte el acelerador'.

El reto que se ha marcado el BBVA para 2004 es 'conseguir resultados superiores a las previsiones actuales de los analistas. Eso quiere decir que conseguiremos récords históricos en eficiencia, beneficio atribuido, rentabilidad y dividendos', explicó González, a pesar de que no se comprometió a facilitar una cifra concreta de beneficios.

BBVA 5,72 1,10%

El mercado ya ha impuesto al banco un reto: obtener un mínimo de 2.475 millones de beneficio en 2004, el 11% más que el pasado año y un 5% más que lo obtenido en 2001, ejercicio en el que registró sus mejores resultados. Este consenso de los analistas es considerado por el banco como conservador, razón por la que el BBVA espera superar incluso los 2.500 millones de euros de beneficio sin compras.

La adquisición del 40,5% de su filial mexicana Bancomer que no está en su poder es una pieza clave en la que el BBVA fundamenta sus objetivos, ya que en 2004 se apuntará el 100% de los beneficios de la entidad mexicana. Y según las previsiones expuestas la semana pasada por Vitalino Nafría, responsable de América Latina del BBVA, la operación de Bancomer le permitirá incrementar su beneficio atribuido en unos 227 millones de euros este año (Bancomer aportó al BBVA el año pasado 406 millones). Además, el banco cuenta con la posibilidad de tener que amortizar sus fondos de comercio (diferencia entre el valor en libros y el precio desembolsado por una compra) a consecuencia de la entrada en vigor de las nuevas normas de contabilidad internacional.

El mayor crecimiento en España, donde ganó 1.239 millones en banca minorista en 2003, unido a la mayor contribución a los resultados de México, y las mejores perspectivas de crecimiento en Latinoamérica, apoyan los retos fijados por el banco. A pesar de todo, el BBVA no logra acortar las distancias con su más directo competidor, el Santander, que ganó 2.615 millones en 2003.

A diferencia del pasado año, González rebajó su apuesta por crecer con compras. Sin descartarlas, sí subrayó que 'lo mejor es no especular'. De hecho, en ningún momento de su intervención mencionó la intención de hacer adquisiciones en Europa o Estados Unidos, como lo hiciera durante 2003.

Dar un salto cualitativo en 2005

1. Los responsables del BBVA están convencidos de las posibilidades de mejora de su entidad y creen que tras la aceleración en este ejercicio, en 2005 y 2006 conseguirán 'dar un gran salto cualitativo' con el que marcarán diferencias con sus competidores.

2. El consejero delegado del grupo, José Ignacio Goirigolzarri, insistió en el objetivo del grupo de crecer y aseguró que el banco afronta el 2004 con los deberes hechos y 'sin asignaturas pendientes'.

3. Francisco González se comprometió ante los accionistas a colocar al BBVA entre una de las tres mejores entidades financieras de Europa y 'una referencia en la industria mundial'. Considera que el banco 'tiene un gran potencial de crecimiento'. Y 'tanto América Latina como España son mercados que ofrecen grandes oportunidades para crecer'.

4. Como el año anterior, una de las cuestiones más planteadas por los accionistas fue el dividendo. En 2003, el banco abonó 38,4 céntimos de euro por acción. El compromiso de este año es superar esta cantidad. González insistió en la subida de la cotización de la acción, que ha pasado de los 7,91 euros de hace un año a los 11,10 euros del viernes, y la capitalización pasó de los 25.300 millones a los 38.000 actuales.

Estrategia: Consolidarse en la primera división mundial

La entidad financiera aspira a apuntalar su puesto entre las entidades de referencia a nivel internacional. Los resultados alcanzados el año pasado, de los que 'estamos contentos pero no satisfechos', según su presidente, marcan un camino 'el del crecimiento rentable y sostenible'. Pero no es una meta. El objetivo es progresar 'más y más deprisa, si queremos consolidar la posición del BBVA en la primera división de las entidades financieras mundiales'.

æpermil;tica: Desterrar las malas prácticas empresariales

El BBVA no quiere sobresaltos y desea que el código ético tenga un lugar preferente en su política de gestión. Los escándalos empresariales que se produjeron en 2002 en Estados Unidos y los protagonizados en 2003 por alguna compañía europea no tienen cabida, porque la 'ética en las empresas no sólo es aconsejable, sino que es muy rentable', dijo González. Para conseguir ese fin 'debemos caminar hacia la tolerancia cero con las malas prácticas', afirmó.

Retribuciones: Por debajo de las cien empresas líder europeas

Francisco González justificó ante los accionistas los sueldos percibidos por los consejeros del banco al afirmar que están por debajo de la media de las 100 primeras empresas europeas. González contestaba así a las críticas recibidas por algunos accionistas (lo mismo que un año antes) en torno a los sueldos recibidos por los miembros del consejo, que en 2003 alcanzaron 11 millones de euros, de los que 3,8 millones correspondieron a su presidente.