Créditos

La banca responde al tirón crediticio con más cobertura para insolvencias

Las cajas y los bancos españoles han mejorado significativamente sus tasas de cobertura frente a insolvencias. La medida coincide con un fuerte tirón de la cartera de créditos hipotecarios, que cerró 2003 con un crecimiento del 23%.

Según los datos del Boletín estadístico del Banco de España, entre diciembre de 2002 y diciembre de 2003 las cajas de ahorros incrementaron su cobertura para insolvencia desde el 249,1% hasta el 304,8%. En el caso de los bancos, la tasa de cobertura ha pasado, en el mismo periodo, del 232,8% al 297%.

Las entidades financieras responden así a la preocupación en torno a la solvencia del sistema expresada por algunos de sus máximos directivos en los últimos meses. 'El tema de la solvencia es algo con lo que no se puede jugar. Lo real es que el nivel de solvencia de bancos y cajas es más que adecuado y ningún interés parcial justifica que se ponga en tela de juicio esta cuestión', explicaba hace pocos días un alto ejecutivo del sector financiero.

Los bajos tipos de interés vigentes han provocado una subida continuada en la demanda de créditos, particularmente en el segmento hipotecario. Esta dinámica no ha tenido efectos negativos sobre la tasa de morosidad, que está a un mínimo histórico del 0,8062%. Pero la banca no quiere correr riesgos y ha decidido aprovechar este periodo de bonanza para acumular provisiones y cubrirse antes eventuales shocks internos o externos.

Los bancos están aprovechando la época de bonanza para aumentar las provisiones

El riesgo más señalado por los expertos es el que se podría plantear con una subida significativa de los tipos de interés. Otros señalan el peligro de que se produzca una fuerte desaceleración del crecimiento económico, con el consiguiente daño en los niveles de empleo y en la capacidad de pago de las familias.

Ambos escenarios son meramente hipotéticos. Pero la prudencia que exhiben las entidades financieras dista de ser exagerada. No sólo porque el crédito hipotecario ha mostrado su mayor incremento desde 1990, sino también porque el saldo vivo hipotecario alcanzó 460.000 millones de euros durante el año que acaba de concluir. Si se compara esta cifra con el PIB, que fue de 743.000 millones de euros, esto significa que la deuda acumulada por los españoles sólo en créditos para la vivienda representa poco menos de dos tercios del producto nacional. Una cifra que sin duda vigilan de cerca los ejecutivos de banca.

Advertencias oficiales y privadas

El Banco de España ha hecho varios llamamientos en los últimos meses a favor de que se modere la expansión del crédito hipotecario. En línea con esta petición, que lanza por igual a las entidades financieras y a los demandantes de préstamos, la autoridad monetaria ha reafirmado su voluntad de mantener las provisiones extraordinarias de la banca española. Según señalaron fuentes del Banco de España, el objetivo es mantener un sistema 'lo más parecido posible al actual, con algunos pequeños cambios'.

Aunque estas provisiones frente a eventuales crisis merman los beneficios de la banca, las entidades financieras no muestran descontento en estos momentos con la política del Banco de España en este punto. La prudencia de la banca en el tema de la solvencia se justifica, sobre todo porque el encarecimiento de la vivienda a partir del año 1998 ha disparado el endeudamiento de los particulares y de algunas empresas. Y algunos analistas han dado ya señal de alarma: Société Générale afirmó, a comienzos de este mes, que 'hay burbuja inmobiliaria' en España y ello supone un alto riesgo.