Comercio

La UE y Mercosur acercan posiciones para crear una zona de libre comercio

A pocos días de la próxima ronda de negociaciones que se celebrará en Buenos Aires, tanto el Mercosur como la UE se han manifestado optimistas: las dos partes sostienen que se dan las condiciones para que la zona de libre comercio entre ambas regiones sea realidad en octubre de 2004.

El 12 de noviembre último, con el fracaso de las negociaciones multilaterales de Cancún como telón de fondo, Bruselas y Montevideo, presidencia de turno de Mercosur, firmaron el calendario de negociación que debe desembocar en un acuerdo en octubre de este año.

El próximo encuentro tendrá lugar entre el 8 y 12 de marzo en Buenos Aires y las dos partes darán a conocer las condiciones bajo las cuales están dispuestas a abrir sus mercados en los sectores de servicios, licitación pública, inversiones y bienes.

Como parte de este último, la UE comunicará su oferta relativa a productos agrícolas, el punto más sensible para su economía, habida cuenta de que Mercosur exporta ya casi el 50% de su producción agrícola a países de la Unión y mantiene un potencial de crecimiento envidiable en el sector.

La Comisión tendrá que mejorar su oferta más reciente si, como asegura, está decidida a llevar a buen término las negociaciones. Ha ofrecido un acceso libre de aranceles para el 91% de productos agrícolas, pero esta oferta fue juzgada insuficiente por no incluir los productos más significativos para Mercosur: lácteos, frutas, azúcar y vacuno.

El embajador argentino ante la UE, Jorge Remes Lenicov, asegura que ve buena disposición por parte de Bruselas. 'Esperábamos que diera una señal de su encaminamiento en un sector tan delicado como el agrícola', declaró el diplomático a este diario, añadiendo que existen 'buenas expectativas para la reunión de Buenos Aires'.

En el entorno de Pascal Lamy, comisario europeo de Comercio, se habla de la posibilidad de crear un sistema de cuotas para salir del atolladero. Es decir, liberalizar el acceso de los productos que interesan a Mercosur, pero dentro de límites cuantitativos.

Los países del Mercosur, a su vez, se verán obligados a hacer concesiones importantes en la industria y los servicios, los terrenos más prometedores para las empresas europeas.

En cuanto a los bienes industriales, fuentes de Mercosur en Bruselas aseguran que la fórmula adoptada por ellos será simple: presentarán una lista en la que figurarán todos los productos con su nivel arancelario y el periodo previsto de desgravación.

Pese al interés recíproco que anima las negociaciones entre los ambos bloques, Sebastián Santander, del Instituto de Estudios Europeos de la Universidad Libre de Bruselas, advierte de la asimetría existente entre ambas partes. 'No deja de ser una relación Norte-Sur', explica. 'Por eso, la CE siempre ha incluido un componente de ayuda al desarrollo en su acercamiento a la región', replican en Bruselas.

Del lado de Mercosur se confía en que la Unión Europea sabrá tener en consideración la condición de países en vías de desarrollo que cuelga de los socios suramericanos a la hora de sopesar los equilibrios que supone toda negociación llevada a buen término.

Zona en crecimiento

El crecimiento de Mercosur alcanzó el 8,4% durante el ejercicio 2003, sólo un año después de que este bloque de países estuviese a punto de naufragar por la incertidumbre reinante en Brasil y Argentina, sus dos principales economías.