Contabilidad nacional

El empleo resurge pese al severo recorte en la industria

El número de puestos de trabajo a tiempo completo necesario para producir los 743.000 millones de euros de PIB en España en 2003 fue de 16.102.500, según el INE, un 1,8% más que en 2002. El empleo se aceleró a medida que avanzaba el año, especialmente entre los asalariados (2,4%), pero se produjo un severo ajuste en la industria.

La contabilidad nacional revela que en 2003 se produjo una aceleración fuerte en la creación de empleo, con un avance del 1,8% interanual (tres décimas más que en el ejercicio anterior), lo que supuso una creación neta de empleo expresado en número de puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo de 290.000.

Así, la cifra media del ejercicio fue de 16,102 millones de puestos de trabajo. Expresado en número de asalariados, la aceleración fue incluso mayor, con un avance interanual del 2,4% (frente al 2% de 2002) y una cantidad absoluta de 13,598 millones de asalariados.

Esta aceleración fue más intensa a final del ejercicio. Así el empleo total creció a tasas del 2,1% en el cuarto trimestre, cuando había empezado el año con avances de sólo el 1,6%. Cerró el ejercicio con 16,228 millones de puestos de trabajo a tiempo completo. En cuanto a los asalariados, terminó el año con 13,727 millones, y con avance relativo del 2,6%, frente al 2,2% de avance en el primer trimestre del ejercicio. Pero esta intensa creación de empleo, que sólo dejó espacio para un avance de la productividad nominal o aparente del trabajo de seis décimas, no fue extensiva a todos los sectores de la actividad.

En la industria se produjo un severo ajuste del número de trabajadores en los tres últimos trimestres y con descensos relativos crecientes: comenzó con caída del 1% en el segundo trimestre del año y lo terminó con un 2,5%. En las ramas energéticas la pérdida de ocupación se registró en los cuatro trimestres, así como en las ramas agrícolas y pesqueras, en las que el ajuste es extensivo a los ocho últimos trimestres registrados por la contabilidad nacional.

En la industria la pérdida de empleo fue de 67.000 personas desde abril a diciembre. El contrapunto lo aportaron los servicios, con aumento del 3,4%, y la construcción, con avance del 4,5%; entre ambas actividades aportaron 350.000 nuevos puestos de trabajo.

La aceleración del cuarto trimestre supone que el número de puestos de trabajo a tiempo completo avanza en 12 meses en 339.000 netos. El mayor dinamismo del mercado de trabajo en los últimos trimestres del año se concentró en los servicios de mercado y en la construcción.

Cede terreno el beneficio y lo recupera el salario

En 2003 la fuerte expansión del empleo y las subidas salariales estimuladas por las cláusulas de revisión establecidas en los convenios provocaron que las rentas salariales ganasen terreno en el reparto de la riqueza generada y que lo perdiesen los excedentes empresariales. Así, la remuneración del trabajo trunca su trayectoria descendente de los dos últimos años y repunta en 2003. Los excedentes empresariales, por su parte, crecieron en el año sólo un 5,9%, cuando en 2002 lo habían hecho a una tasa media del 7,1%, aunque en el cuarto trimestre repuntaron. Así, durante 2003, y analizando el reparto del PIB por rentas, de los 743.046 millones de euros de producto, 296.353 fueron excedente empresarial o renta mixta, un 39,88% del total. Los salarios absorbieron 369.705 millones de euros, un 49,75% del PIB. En 2002, los excedentes habían sobrepasado el 40% (40,19%) y la remuneración de los asalariados fue del 49,77%.

Pero en el último trimestre de 2003 los excedentes volvieron a superar el 40%, hasta el 40,23%, mientras que los salarios retrocedieron hasta el 49,50%, según los datos del Instituto Nacional de Estadística.

Variables y factores a tener en cuentaproductividadel deflactorcoste laboralexterior

La productividad aparente experimentó en el año 2003 un avance de seis décimas, una más que en el ejercicio precedente.

Tomando los datos publicados por la encuesta de población activa el avance de la productividad sería incluso inferior.

El PIB nominal creció en el año pasado un 6,7%, una décima más que en el año anterior. Como consecuencia de ello, el deflactor implícito del PIN aumentó una décima, hasta el 4,2%, dos décimas mayor al de 2002. En el último trimestre se aceleró notablemente.

El fuerte avance del empleo, y especialmente del empleo asalariado, ha llevado los avances de la remuneración de los asalariados a tasas del 6,7%. Los costes laborales unitarios han repuntado desde el 3,4% hasta el 3,6%, poniendo en peligro la competitividad.

La competitividad se mide, entre otros factores, por el comportamiento del sector exterior.

Su aportación negativa al crecimiento del PIB (fruto del deterioro de las exportaciones) se traduce en una necesidad de financiación de casi 15.000 millones de euros.