Escándalo

El ex presidente ejecutivo de Enron se entrega al FBI

El ex presidente ejecutivo de Enron, Jeffrey Skilling, se entregó hoy al FBI, tras salir a la luz que ha sido acusado por un gran jurado federal de participar en la quiebra del gigante de la energía estadounidense. Según la agencia Reuters, Skilling, de 50 años, ingresó a la sede del FBI en Houston acompañado por seis abogados a las 6:52 hora local.

En el momento de su entrega, Skilling negó haber cometido irregularidades, pero informaciones publicadas en prensa en los últimos días aseguran que su nombre aparece en una acusación sellada y que se puso ayer en manos de un juez federal.

En su posterior comparecencia, se declaró inocente de los 42 cargos que se le imputan, relacionados con el colapso financiero de la compañía energética, que se declaró en bancarrota en diciembre de 2001. Sus abogados sostienen que es un hombre inocente al que el Gobierno ha convertido en un "chivo expiatorio". La juez Frances Stacy fijó la fianza en cinco millones de dólares y la defensa dijo que Skilling la pagaría en efectivo. De ser declarado culpable, podría recibir una condena de hasta 325 años de prisión y una multa superior a 80 millones de dólares. El Gobierno también busca confiscar sus cuentas, valoradas en más de 50 millones y una mansión de casi cinco.

Se desvinculó hace tres años

Jeffrey Skilling renunció a la presidencia de Enron en agosto del 2001, cuatro meses antes de que la compañía se declarase en bancarrota. Apenas después de un año en el cargo, el ejecutivo emitió un comunicado en el que dice que dimite "por motivos personales". El presidente del consejo de administración, Kenneth Lay, asumió entonces las funciones ejecutivas y asumió las consecuencias de la aparatosa caída de Enron.

Se llevó por delante las pensiones de sus trabajadores (invertidas en su totalidad en acciones de la empresa), el puesto de trabajo de 4.500 personas, una de las cinco empresas auditoras del mundo (Andersen) y sobre todo acabó con la confianza ciega en un sistema que se reveló incapaz de detectar los débiles cimientos en los que se asentaba la séptima compañía del país.

Skilling será el vigésimo octavo ex ejecutivo de la firma que enfrente cargos por estas irregularidades. Lay no ha sido acusado y, al igual que Skilling, se ha declarado inocente de cualquier malversación o maniobras ilegales en relación con la quiebra de la empresa. El principal responsable de contabilidad de Enron, Richard Causey, ha sido acusado de conspiración y fraude, y hasta hoy no está claro cuáles serán los cargos que se le imputen a Skilling.