Reforma

La CE descarta conceder compensaciones por la pérdida de los fondos de cohesión

La Comisión Europea (CE) ha propuesto una reforma de la política regional que no prevé ayudas de transición para los Estados beneficiarios del fondo de Cohesión que superen el umbral de renta como resultado del efecto estadístico ligado a la ampliación.

El presidente del Gobierno español, José María Aznar, venía reclamando desde abril de 2001 que se tenga en cuenta que la entrada de 10 nuevos países con una renta inferior que los actuales Estados miembros reducirá el producto interior bruto (PIB) medio de la Unión, de modo que si los baremos para la concesión de ayudas se mantienen, se falsearán los datos de las regiones y países actualmente considerados pobres, ya que pasarán a ser considerados artificialmente ricos.

Sin embargo, en la presentación de las nuevas prioridades de la política de cohesión para el periodo 2007-2013, el comisario Michel Barnier confirmó ante el Parlamento Europeo que los créditos del fondo de cohesión irán destinados, 'conforme al tratado', a aquellos Estados que registren una renta per cápita inferior al 90% de la media de la UE ampliada.

La CE propone, por el contrario, un nuevo objetivo prioritario 'temporal': el llamado objetivo 1 bis, para la 'veintena' de regiones pobres que dejarán de serlo a consecuencia de la caída 'estadística' de la riqueza media de la Unión provocada por el ingreso de 10 países más pobres el próximo mes de mayo, y de la prevista adhesión de Bulgaria y Rumania en 2007.

De esta medida se beneficiarán en España las regiones de Murcia y Asturias.

Así, según se desprende del tercer informe sobre la política de cohesión de la UE, se confirma que España perderá definitivamente las ayudas del presupuesto comunitario procedentes del fondo de cohesión a partir de 2007.