Distribución

Mercadona elimina las carnicerías de sus tiendas

Mercadona ha decidido suprimir la carnicería de sus supermercados y sustituirla por mostradores con bandejas preparadas. Potencia así la actividad de la planta cárnica que abrió en 2002 junto a dos empresas del sector y que produce en exclusiva para sus establecimientos.

Juan Roig y su equipo han decidido suprimir el mostrador de la carnicería de sus supermercados -774 en la actualidad- y ofrecer los productos cárnicos exclusivamente en bandejas preparadas. Fuentes de Mercadona han explicado que la compañía 'está orientando la venta de la carne hacia la venta asistida en bandejas, convencidos de que es la mejor forma de ofrecer seguridad y trazabilidad'.

La decisión llega casi dos años después de la puesta en marcha de una gran planta de preparados cárnicos en Cheste, a 20 kilómetros de Valencia, por parte de Martínez Loriente, empresa formada por las compañías cárnicas Incarlopsa y Embutidos Martínez, con el 45% cada una, y participada por Mercadona en un 10%.

La planta de 33.000 metros cuadrados supuso una inversión de 44,5 millones de euros. Produce preparados cárnicos en exclusiva para Mercadona y en 2002, año en el que empezó a funcionar, facturó 54,56 millones.

Según fuentes de la cadena que preside Juan Roig, 'en 2002 Mercadona, conjuntamente con nuestro interproveedor Martínez Loriente y en una clara apuesta por reforzar la seguridad alimentaria, realizamos diferentes movimientos con el objetivo de garantizar la trazabilidad de los productos cárnicos en todo el proceso desde su origen hasta el punto de venta'.

En este objetivo se enmarca la supresión de las carnicerías, que comenzó a ponerse en marcha a finales de 2003. Mercadona ha organizado charlas en los propios supermercados para explicar la medida a los clientes y ha situado personal junto a los lineales para orientarles.

Estrecha relación con los proveedores

El presidente de Mercadona, Juan Roig, tiene el objetivo declarado de tener relaciones cordiales y estrechas con sus proveedores, algo que parece difícil en el competitivo mundo de la distribución. En una política de cuentas claras y de búsqueda de beneficios para todos, Mercadona ha captado en los últimos años 120 interproveedores, que es como denomina a las empresas que han firmado un contrato 'de por vida' con la compañía. En estos contratos, Mercadona se compromete a comprar al proveedor en cuestión indefinidamente, siempre que éste innove y actualice tanto la gama como la calidad de los productos. Para el proveedor es una ventaja que su negocio no peligre por las ofertas de los competidores.

En algunos casos, estas relaciones han llegado a la creación de empresas y fábricas que trabajan en exclusiva para Mercadona, como es el caso de la cárnica Martínez Loriente, de la empresa de fruta pelada y envasada Sanalf -propiedad al 100% de la cooperativa San Alfonso, de Betxí (Castellón)- y de la productora de ensaladas preparadas Verdifresh, propiedad del grupo Martinavarro.