Cuentas 2005

Bush presenta un presupuesto que reduce el gasto en todas las áreas salvo en Defensa

Con unas expectativas que apuntan a un déficit este año superior a 500.000 millones de dólares y su promesa reciente de adelgazarlo a la mitad en cinco años, el presidente Bush ha presentado hoy al Congreso de EE UU su proyecto de presupuesto de 2.300 millones de dólares para 2005. Vuelve a incluir un déficit de 364.000 millones y contempla reducir los gastos en todos los capítulos, salvo en los ámbitos militar y policial.

El déficit en el año fiscal 2004, que concluye en septiembre, alcanzará la cifra récord de 521.000 millones de dólares, y el presupuesto elaborado por el presidente George Bush incluye medidas en línea con la acuciante urgencia de su Gobierno de contener dicho desequilibrio. Asimismo, intenta ser coherente -en un año electoral- con las necesidades de un país "que está en guerra", según explicó el mismo presidente en el mensaje con que ilustró la presentación de los cuatro gruesos volúmenes de su programa de ingresos y gastos.

El plan propone un aumento del 3,5% en el gasto gubernamental, y calcula unos ingresos de 2,04 millones de dólares, mediante un incremento del 1,32% en la recaudación de impuestos que Washington confía estará a la altura de una economía reactivada. El presupuesto se basa, de hecho, en una revisión al alza de las previsiones económicas, que prevén un crecimiento del PIB este año del 4,4%, un fortalecimiento del mercado laboral y una buena evolución de la inversión, en máximos desde 1999, según los cálculos de la Casa Blanca. "No sería sorprendente" que la expansión fuera aún mayor, dijeron los consejeros económicos de Bush, presuponiendo un mayor impacto de los recortes impositivos y el actual nivel de los tipos de interés de la Fed, el menor desde 1958.

El presupuesto total, de 2.400 millones de dólares, refleja fuertes aumentos del gasto en Defensa y policía, así como un déficit en 2005 de 364.000 millones. El agujero en las arcas estadounidenses, disparador de las alertas de economistas, estadistas y funcionarios de organismos internacionales, centró las promesas de Bush en su reciente discurso sobre el estado de la Unión. Pero en año electoral mejor se contenta con rebajarlo un 3%, aunque el dirigente aseguró que lo adelgazará a la mitad en "cinco años". Algunos legisladores republicanos sostienen que fracasará.

Un país 'en guerra'

La seguridad nacional y militar, de hecho, son las partidas ganadoras con aumentos en las dotaciones del 10 y el 7%, respectivamente, así como el gasto de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), que crece un 11%, frente a un recorte en los gastos de las demás grandes áreas del entorno del 0,5%, incluidas Educación y Salud. El Ministerio de Agricultura será el que más tenga que apretarse el cinturón, un 8,1%.

En el capítulo de Defensa, conviene puntualizar que se excluye el coste del mantenimiento de las tropas en Afganistán e Irak, cuando se agoten los 87.500 millones extraordinarios, acordados el pasado año. El Gobierno de Bush, que se presentará a la reelección en noviembre, esperará hasta después de los comicios para pedir un extra máximo de 50.000 millones. Pero el presidente hizo hincapié en que no escatima dotaciones para proseguir la lucha antiterrorista. De concretarse la petición de fondos, sería la tercera Washington hace desde el final de la guerra contra el régimen de Sadam, después de los 79.000 millones solicitados en abril de 2003 y los 87.000 siguientes. "Este país se ha comprometido en una guerra prolongada contra el terrorismo", explicó Bush.