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Fornesa da un giro a La Caixa y la centra en fines sociales

En menos de nueve meses al frente de La Caixa, Ricardo Fornesa ha conseguido dar un giro al modelo de la primera caja de ahorros española.

Tras cerrar 2003 con un beneficio atribuible de 840 millones de euros, el 23,1% más, el consejo de la entidad catalana aprobó el miércoles un nuevo plan estratégico que abarca los ejercicios de 2004 a 2006. Este plan supone un claro refuerzo de La Caixa hacia fines sociales, origen de la creación de las cajas de ahorros.

Bajo el lema 'La Caixa-misión y visión', el reto de este plan, según explicó Fornesa en la presentación de resultados de la caja, es mejorar el beneficio un 15% al año, para llegar a 2006 con 1.300 millones, el 55% más que al cierre del pasado ejercicio. El volumen de negocio debe aumentar, según sus planes, un 12% al año para conseguir 290.000 millones acumulados en los tres año. El porcentaje de crecimiento fue considerado 'moderado' por Fornesa, ya que se parte de una subida del 21% en 2003, y se espera un 'atractivo' 2004, según el presidente de La Caixa.

La obtención de estos beneficios se compaginarán con un refuerzo de la identidad fundacional de la caja y haciendo hincapié en su vocación de servicio a la sociedad.

'Hay que evitar que se excluyan ciertos segmentos de la población. El único objetivo de una caja es retribuir a la sociedad. Y si alguien más se apunta a este carro, perfecto', reiteró en varias ocasiones Fornesa. Pero para lograr este objetivo es 'necesario que La Caixa gane dinero y no descuide su crecimiento rentable, eficiente y solvente', añadió el presidente de la caja.

Así, el plan estratégico trianual aprobado por el grupo supone no sólo mejorar el beneficio, sino también la rentabilidad sobre recursos propios (ROE) desde el 15,4% actual al 18% y reducir la tasa de eficiencia (cuanto más baja mejor) al 50%, tras partir del 58% actual como consecuencia de la fuerte expansión de la entidad desde 1990.

Aumentar la base de clientes también es uno de sus objetivos. En la actualidad cuenta con 8,7 millones de clientes, tras captar 459.000 más el pasado año, y la meta es llegar a 11 millones en 2006.

De hecho, Fornesa insistió en que la clave del negocio de la caja es el cliente y la calidad. Además, pretende que la caja se sitúe 'entre las primeras entidades en el negocio de empresas, con especial atención a las pymes'.

En el plan estratégico también tiene un espacio destacado la cartera de participadas como fuente de ingresos recurrentes. Pero a diferencia de lo fijado hasta ahora, la idea es que esta cartera se centre en participaciones que 'fortalezcan el tejido social del territorio (Cataluña)', defendió el presidente de La Caixa.

Igual en el Sabadell

El paquete de La Caixa en Banco Sabadell será del 15% pese a que la entidad no podrá acudir a la parte de la ampliación del capital que el banco ha reservado para inversores institucionales. 'Compraremos derechos o acciones para mantenernos', indicó Fornesa.

1.056 millones de las participadas

La Caixa cerró el pasado año con un beneficio atribuible de 840 millones. Esta cifra, aunque importante si se tiene en cuenta que un año antes obtuvo 683 millones de euros, no alcanza aún los resultados obtenidos en 2001, como reconoció Ricardo Fornesa, que hizo alarde de una excelente memoria de opositor al explicar ante la prensa los resultados de La Caixa de memoria. De hecho, tanto Fornesa como Isidro Fainé y Antonio Brufau, ambos directores generales de la caja, recordaron que uno de los componentes que han hecho subir los beneficios frente al año anterior fueron las menores necesidades de provisiones -en 2002 tuvieron que sanear la parte correspondiente a sus participaciones en Repsol y Telefónica-. De la cuenta, no obstante destaca el crecimiento del margen de intermediación consecuencia del tirón del negocio (los créditos crecieron el 20,5% y los recursos en balance subieron el 21,2%). Sus participadas le aportaron por puesta en equivalencia más dividendos 1.056 millones, el 5% más que un año antes. Fornesa también destacó el fuerte avance de los fondos de inversión, que subieron un 29,6%, y seguirán potenciando, lo mismo que en las hipotecas, aunque esperan que en 2004 suban un 18%, frente al 24% de 2003. Esta ralentización en la captación de hipotecas se compensará con el refuerzo de otros negocios como el de pymes.

Claves de la nueva política de la entidad

Confianza en el tripartito catalán

Pese al mal comienzo del Gobierno catalán, el presidente de La Caixa confía en que este Ejecutivo garantice la continuidad del actual modelo de cajas. Al menos eso es lo que se desprenden del encuentro que mantuvieron las cajas catalanas con el actual consejero de Economía, Antoni Castells. Fornesa se mostró muy crítico con el intento de controlar la obra social.

Una asamblea menos catalana

'La Caixa no perderá catalanidad al menos en ocho o nueve años', aseguró su presidente. La decisión del Gobierno del PP de obligar a aumentar la representación de clientes y corporaciones locales de fuera de Cataluña en las asamblea de las cajas 'supondrá la entrada de unos 40 representantes sobre 160, lo que no hará perder la identidad'. Al menos, durante un tiempo.

Un centenar de oficinas al año

La gran expansión de la red de oficinas protagonizada por La Caixa en los años noventa quedó atrás. Ahora, la entidad quiere abrir un centenar por ejercicio. La entrada en rentabilidad de los puntos de venta abiertos hace tres años y la menor inversión en la apertura de nuevas ha contribuido a que los gastos de explotación del grupo sólo crecieran un 6,1%.

La creación de un holding social

A lo largo de 2003, Fornesa ha impulsado la creación del denominado holding social. Este grupo, ubicado dentro de Caixaholding y no relacionado con la obra social, está formado por una promotora de viviendas a precio asequible, una gestora de microcréditos y un empresa para financiar a emprendedores. La caja también lanzará un libreta para las rentas más bajas.

Ventas en la cartera de filiales

El presidente de La Caixa, Ricardo Fornesa, también anunció un giro en la gestión de la cartera de participadas de la entidad. Aseguró que la caja 'se concentrará en alcanzar posiciones estratégicas en empresas que no sean deslocalizables y que estén ligadas a nuestra área geográfica de influencia', en referencia a empresas como Abertis, Aguas de Barcelona y Gas Natural. También apuntó que, dentró del plan estratégico de La Caixa, se fijarán una serie de sectores estratégicos y se eliminarán las participaciones que no encajen.

Entre las inversiones que están a la venta, se encuentra Endesa o Deutsche Bank. Respecto a la partipación del 5% en la eléctrica, Fornesa aseguró que, 'cuando logremos plusvalías, la venderemos'. Al cierre de 2003 esta participación acumulaba una minusvalía de 29 millones de euros. En la misma situación de venta se encuentra el 3,8% de Deutsche Bank, cuyo valor es de 1.416 millones de euros y que al cierre de año acumulaba una plusvalía de 43 millones. La intención de La Caixa de vender con la mayor rentabilidad se centrará en aquellas empresas que le permitán consolidar según las nuevas normas internacionales contables, ya sea por el porcentaje de participación o por mantener una posición de control. En el caso del Sabadell, que no se dan estas condiciones, también se mantendrá el paquete actual.