Clausura

El foro de Davos concluye con un mensaje a favor de la lucha contra la pobreza

Los líderes políticos y empresariales reunidos en el Foro de Davos clausuraron este cónclave con un mensaje rotundo: no habrá seguridad global ni crecimiento sostenible a menos que se redoblen los esfuerzos para luchar contra la pobreza.

La cita de Davos sirvió para constatar el peso creciente de China en la economía mundial, la postergación de Latinoamérica (la mayoría de cuyos líderes optaron por no acudir) y las muchas amenazas latentes que siguen en el horizonte. Desde la inestabilidad en Irak (obviada por el vicepresidente de EE UU, Dick Cheney, en su triunfalista discurso) hasta los abultados déficits de la mayor economía del mundo, pasando por la creciente desigualdad entre países ricos y pobres, o las dudas sobre si las nuevas normativas sobre buen gobierno de las empresas servirán o no para evitar escándalos como los de Enron o Parmalat.

La acelerada depreciación del dólar ocupó buena parte de las intervenciones. Y tanto el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, como el vicepresidente español, Rodrigo Rato, coincidieron en que la 'inestabilidad' en los tipos de cambio es 'mala no sólo para la economía europea, sino para la mundial'.