Resultados

Caixa Catalunya aumentó sus beneficios un 36,5% hasta los 200 millones de euros

Caixa Catalunya obtuvo el año pasado un beneficio neto consolidado de 200,2 millones de euros, un 36,5% más que en 2002, con un crecimiento de todos sus márgenes financieros y de negocio y una aportación por puesta en equivalencia de sus filiales y participadas de 66,2 millones. El presidente de la caja de ahorros, Antoni Serra Ramoneda, y el director general, José María Loza, han presentado así unos resultados que han doblado la cifra de beneficios consolidados en los últimos 3 años.

Los buenos resultados de 2003 han sido enmarcados por Serra Ramoneda en los planes estratégicos de la entidad que se pusieron en marcha hace cinco años con la llegada de Loza a la dirección general, basados en el reequilibrio del balance de la caja, en la potenciación del negocio minorista y en la contención del gasto.

El presidente y el director general de Caixa Catalunya han destacado del ejercicio anterior las decisiones de comprar un 20% de la sociedad inmobiliaria Riofisa y un 3% de Gas Natural, empresa en la que no prevén un incremento de participación porque, según ha señalado Loza, "nosotros no somos galácticos, sólo hay dos cajas que lo son".

Serra Ramoneda ha afirmado que esta operación se produjo aprovechando el bajo precio de la cotización de la gasista en el momento de la compra, que se hizo pública en abril de 2003, por razones de "apuesta por la política económica catalana" coincidiendo con la OPA lanzada por la gasista sobre Iberdrola.

En la cuenta de resultados del año pasado el margen básico, que agrupa el margen financiero y las comisiones, alcanzó los 823,2 millones de euros, con un aumento del 8%, mientras que el margen de explotación se elevó a 347,9 millones, un 16% más que en el año 2002, propiciado por la moderación de los gastos, que crecieron un 4,6%.

El crecimiento de los resultados de las sociedades filiales y la buena marcha de las participadas en bolsa elevaron los resultados por puesta en equivalencia a 66,2 millones, un 24,8% más que en 2002, lo que supone que un tercio de los beneficios finales consolidados de la caja proceden de esas inversiones.

La actividad crediticia siguió la fase expansiva de los últimos años, con un incremento del 16%, y la morosidad bajó 0,14 puntos. Pese a este descenso de la morosidad, la entidad decidió incrementar en un 7,8% el capítulo de dotaciones y saneamientos, en la línea de los últimos años.

Caixa Catalunya contaba a finales del año pasado con una red de 981 oficinas, que en 2004 incrementará en unas 28, mientras que su negocio de internet alcanzó los 400.000 usuarios, que realizaron más de 66 millones de transacciones.

En cuanto a previsiones de cara a este año, Loza ha pronosticado que, pese a un escenario de tipos bajos, los beneficios consolidados de la caja podrían incrementarse en torno al 15%. Por su parte, Serra Ramoneda ha destacado que los beneficios de 2003 han permitido destinar 40,5 millones de euros a la obra social, que ha calificado como "la razón de ser de esta caja".