Estudio

Casi un tercio de la población de España será extranjera en 2015, según Funcas

La llegada de población inmigrante a España crece a un ritmo vertiginoso; según algunas fuentes, los inmigrantes (extranjeros extracomunitarios) residentes en este país podrían llegar a los dos millones en la actualidad. Los datos que baraja la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas) indican que el 3,7% de la población española era inmigrante a finales de 2002.

Pero las previsiones de esta fundación, que han quedado plasmadas en un exhaustivo estudio, aseguran que en 2010 el porcentaje de extranjeros sobre el total de población española se elevará al 15% y en 2015 al 27%. Esta última cifra supone dentro de 12 años casi uno de cada tres residentes en España será extranjero.

El rápido ritmo de crecimiento registrado hasta ahora por este colectivo y las previsiones de distintos organismos han convertido a España en el país de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) con mayor crecimiento de la población extranjera.

Así lo corroboró la OCDE ayer en París en la presentación de su informe Tendencias migratorias internacionales. En dicho informe se alerta sobre el impacto negativo a largo plazo y los problemas de integración de esta población en España.

Pese a los efectos positivos sobre la natalidad y el crecimiento económico a corto plazo, la OCDE hace hincapié en los 'penosos' trabajos y horarios que ocupa la mayoría de la población inmigrante y de jóvenes en España. 'España tendrá que explicar a sus jóvenes, que hoy cuentan con una elevada tasa de paro, por qué se da trabajo a la población inmigrante y no a ellos'. El organismo instó a España a luchar de manera más eficaz contra la inmigración clandestina.

Desconfianza ante la mayor inmigración

En 1996 sólo el 18% de los españoles consideraba que la población extranjera residente en España era 'demasiada'. Este porcentaje se ha elevado al 54% en 2002, según el estudio de Funcas.

Quizás esto explique que el 46% de los inmigrantes percibe que sus conciudadanos los tratan con desconfianza. Si bien cuando se pregunta a los españoles, un 66% asegura que trata correcta y amablemente a los inmigrantes.