Tasa de inflacción

El diferencial de precios con la UE, en siete décimas

España cerró 2003 con una tasa de inflación superior en 0,7 puntos a la media registrada en los 12 países de la unión monetaria, un punto por debajo de lo registrado un año antes, según los datos de Eurostat, la Oficina de Estadística de la UE, difundidos ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

El índice de precios de consumo armonizado, que mide de forma homogénea la evolución de la inflación en cada país de la UE, indica que los precios crecieron en España en los últimos 12 meses el 2,7%, mientras que en los países del euro lo hizo en el 2% de media y en la UE, el 1,8%.

El país más inflacionista en 2003 de cuantos forman parte del euro fue Grecia, con el 3,1%, seguido de Irlanda (2,9%), España (2,7%), Italia (2,5%), Francia y Luxemburgo (2,4%) y Portugal (2,3%).

Por debajo de la media están Bélgica (1,7%), Holanda (1,6%), Austria (1,3%) y Finlandia (1,2%). Fuera de la unión monetaria, la tasa de inflación fue del 1,8% en Suecia, del 1,3% en el Reino Unido y del 1,2% en Dinamarca.

Gran parte de la responsabilidad del incremento de los precios la tiene el alza de los impuestos sobre el tabaco y las bebidas alcohólicas, que ha provocado una subida del 7,7% anual en la zona euro.

Asimismo, la energía se encareció un 1,8% y alimentos, tabaco y bebidas alcohólicas, un 3,6%. Si se descuenta el efecto de estos productos sobre el conjunto del IPC, la inflación interanual de la zona euro hubiera sido del 1,6%.

Los precios de la vivienda crecieron un 2,3% en 2003. También acumularon un fuerte incremento de sus precios los hoteles y restaurantes, que se encarecieron un 2,8%. Los descensos se concentraron en comunicaciones, cuyos precios se redujeron un 0,7%, y ocio, que cayó un 0,2%.

Alzas dispares

Los sectores que durante el pasado ejercicio tuvieron un comportamiento más inflacionista fueron tabaco y bebidas alcohólicas, que se encarecieron un 7,7%, por el incremento experimentado por los impuestos que gravan estos productos. La vivienda subió un 2,3%.