Escándalo contable

Un ex contable entrega al juez las cuentas reales de Parmalat, ocultas en su ordenador

La investigación del caso Parmalat ha dado hoy el que puede ser un paso definitivo en el esclarecimiento de la trama. Uno de los detenidos por su relación con el escándalo, Giancarlo Bocchi, ha desvelado que en su ordenador en la sede de la empresa hay un archivo con el balance real del grupo. A pesar de que había sido borrado, se ha podido recuperar gran parte de su contenido.

Giancarlo Bocchi, antiguo contable y auditor interno de Parmalat y detenido en relación con el fraude en las cuentas de la compañía, reveló ayer la existencia de un archivo informático en el que figura el estado real de las cuentas del grupo, según publicado hoy el diario La Repubblica. El balance no está completo ya que el archivo había sido parcialmente destruido.

Bocchi había acudido a la sede de Parmalat desde la prisión de Parma junto al ex director financiero, Fausto Tonna, conducidos por el magistrado que instruye el caso en un esfuerzo de los fiscales por reconstruir las cuentas. El ex contable del grupo ya había manifestado que tenía voluntad de colaborar en la investigación y hoy lo ha demostrado.

Una vez en su oficina, según el relato de La Repubblica, Bocchi pidió que le trajeran ¢el ordenador que estaba en la primera planta¢. Así lo hicieron, pero no encontró lo que buscaba: ¢No, no era este, necesito el mío¢, dijo. Efectivamente, en este segundo ordenador hay un archivo o, al menos, parte de él porque en las últimas jornadas alguien ha tratado de destruirlo. Bocchi, sorprendido, pide a los informáticos que lo recuperen. Cuando por fin consiguen abrirlo aparece lo que tanto ansiaban los investigadores: las cuentas reales de Parmalat. Es un esquema dividido en cuatro columnas: ¢Balance real¢, ¢Balance extranjero¢, ¢Operaciones de Parmalat¢ (en las que se incluyen lo que la instigación llama ¢distracciones a favor del patrimonio familiar¢) y ¢Balance publicado¢.

"Diseño criminal"

El presidente de la Comisión Nacional de Sociedades de Bolsa (Consob) italiana, Lamberto Cardia, denunció hoy la existencia de un "diseño criminal" detrás de la quiebra de Parmalat, que había logrado esquivar todos los controles del organismo. Cardia intervino ante la comisión del Parlamento que investiga el caso para explicar que la complejidad de las maniobras financieras ilícitas del grupo hacían imposible el ser detectadas por la Consob, en lo que calificó "de un fraude de dimensión internacional".

"Era una estafa financiera que funcionó durante tiempo, pero al final todo colapsó debido a la falta de liquidez", añadió. La multinacional Parmalat, que cuenta con cerca de 36.000 empleados en una treintena de países, fue declarado insolvente e intervenido por el Gobierno el mes pasado tras detectarse un agujero de unos 10.000 millones de euros.

Ante la polémica creada por la falta de eficacia de los organismos públicos de control financiero, como el Banco de Italia, Cardia defendió la actuación de la Consob con numerosas intervenciones el pasado año para tratar de acertar el estado real de las cuentas del grupo lácteo. Sin embargo ante estas peticiones los responsables de Parmalat respondieron siempre en forma evasiva y que la sociedad "era reticente a desvelar sus secretos contables".

Entretanto, los ahorradores afectados por la quiebra y que han perdido su dinero están convocados para mañana, miércoles, a una manifestación frente a la sede en Roma del Banco de Italia, según una iniciativa de la Asociación Acuerdo de los consumidores. Este grupo ha pedido además que los clientes cierren sus cuentas corrientes en los bancos que colaboraron con Parmalat y que no han asegurado que reembolsarán los bonos emitidos por el grupo, como ya ha hecho uno de ellos, Capitalia.