Crisis de confianza

Adecco envía cartas a sus clientes para tranquilizarlos

Adecco rompe lentamente el mutismo en el que está inmerso desde que el lunes comunicara que estaba revisando sus cuentas. El líder mundial del trabajo temporal ha enviado cartas a sus clientes para tranquilizarles y descartar que la situación vaya a afectar al negocio.

'El negocio sigue igual', afirma la misiva. 'El objetivo de esta carta', prosigue, 'es comunicarnos directamente con usted y asegurarle que el servicio a nuestros clientes en todo el mundo seguirá al nivel que esperaría del principal grupo de recursos humanos', según el texto difundido por Reuters.

Esta carta supone la primera comunicación oficial de la empresa desde que el lunes conmocionara a los mercados con un comunicado de 14 líneas en el que anunciaba que había detectado 'debilidades esenciales en los controles internos' en EE UU. Además, apreciaba 'otras cuestiones contables de control y cumplimiento de normas' en otros países y anunciaba que retrasará la comunicación de resultados. Esta nota provocó un descalabro bursátil al perder los títulos el 35,2% de su valor. El martes, unas declaraciones oficiosas de su director financiero en las que aseguraba que no había 'irregularidades' animaron a los inversores, que impulsaron la acción un 8,7%.

La política de comunicación de Adecco, en cualquier caso, ha sido blanco de críticas. De hecho, fuentes del mercado aseguraron ayer que la compañía busca restañar con las cartas el daño causado por su comunicado, que, afirman, propagó la alarma por la falta de transparencia. Así, fuentes citadas por Reuters aseguran que el grupo facilitará detalles esta semana.

La falta de información está llevando a los medios a especular sobre la raíz del problema. Ayer, el periódico suizo Le Temps afirmaba que los resultados y los problemas para amortizar el fondo de comercio de la compra de su filial estadounidense, dirigida por Javier Aguirre, por la que pagó 1.215 millones en 2000, podrían ser el origen de las dificultades.