Divisas

El euro se recupera y supera los 1,27 dólares

El euro recuperó posiciones a última hora de la tarde, después de haberse debilitado hoy tras la publicación del déficit comercial estadounidense y por las advertencias del gobernador del Banco de Francia, Christian Noyer, de los riesgos de la reciente subida. Hacia las 18.00 (hora española) la moneda única se cambiaba a 1,2728 dólares, frente a los 1,2683 dólares del mediodía.

Supera así los 1,27 dólares, después de mantener durante gran parte del día la tendencia descendente de las sesiones anteriores. A las declaraciones del consejero del BCE Christian Noyer, insinuando que el organismo podría intervenir en cualquier momento en el mercado de divisas, se unía la publicación de buenos datos económicos en Estados Unidos. La divisa europea se contrajo entonces fuertemente, hasta niveles del pasado día 8 de enero, tras conocerse los datos de la balanza comercial, mucho mejor de lo esperado por los analistas.

La moneda única comenzó a desinflarse tras declarar el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, que la entidad sí estaba preocupada por los máximos incesantes que ha marcado desde finales de noviembre pasado frente al billete verde. Y hoy, el consejero Christian Noyer se ha referido a la actitud de vigilancia que mantienen las autoridades respecto de los máximos de la divisa, pero ha hecho hincapié hoy en que no hay necesidad de dramatizar su firmeza. Aseguró además que la intervención de la autoridad monetaria europea en el mercado de divisas es una opción "siempre disponible" ante la revalorización registrada por el euro. "Esta posibilidad existe siempre, aunque no la anunciamos por adelantado",

Noyer, que es asimismo gobernador del Banco de Francia, sostiene que el nivel del mercado de cambios es uno de los factores que afecta a la política monetaria de la zona euro y, en declaraciones a la televisión France 2, destacó que Europa está rodeada de países con monedas estables. "Es cierto que unos movimientos muy abruptos entre las principales monedas nunca son buenos. Es por eso que hemos insistido recientemente que una volatilidad excesiva no es buena para el crecimiento global", puntualizó.

La presión sobre el BCE para que contenga el alza del euro no ha hecho sino crecer conforme avanzaba la divisa. Los líderes europeos confirmaron ayer que la preocupación sobre este asunto figurará en la parte central de la agenda de la reunión del G-7 en febrero. En un encuentro en Berlín entre Gerhard Schröder y el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, el canciller alemán confesó al estadounidense sus temores por el impacto que pueda tener la cotización de la divisa en las exportaciones y recordó que el BCE tiene la responsabilidad y conoce sus deberes. Greenspan reconoció que el dólar se ha depreciado ampliamente y está suponiendo, efectivamente, un problema para los exportadores del área de los Doce.