TRIBUNA

El sueño de una moneda única asiática

El éxito del euro en Europa es una de las causas de que se esté manifestando el regionalismo en el este asiático. El autor explica que Japón quiere acelerar la coordinación de un sistema de tipos de cambio en la zona detrás del que estaría la moneda única asiática

Este mes de diciembre se celebró en Tokio una cumbre extraordinaria entre la Asean (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático) y Japón, en la que el primer ministro japonés Koizumi anunció la firma del Tratado de Amistad y Cooperación, equivalente al acuerdo base de la Asean, para intensificar los lazos de unión entre ambas partes. Según la información divulgada, durante esta reunión se recalcó el papel principal que debían desempeñar Japón y la Asean de cara a la creación de una Comunidad del Este Asiático con vínculos económicos similares a los de la Unión Europea.

La manifestación de un regionalismo en el este asiático se debe a tres causas: la crisis monetaria asiática de 1997 que hundió a los países del este asiático (las medidas que tomaron en aquel momento las organizaciones internacionales como el FMI fueron consideradas ineficaces), el éxito del euro en Europa y el retraso de las negociaciones sobre el comercio multilateral dentro del marco de la OMC.

Desde el punto de vista del sector financiero, a pesar de que la idea de crear un Fondo Monetario Asiático (FMA) ha quedado en suspenso, actualmente se están alcanzando mayores cotas de cooperación dentro del marco de la Asean+3 (Asean más Japón, China y Corea del Sur). Tras el acuerdo firmado en la cumbre de enero de 1999 referente al fortalecimiento del mecanismo de autodefensa del este asiático, adoptaron la iniciativa de Chiang Mai sobre una red de intercambio de divisas e intensificaron el diálogo acerca de sus políticas económicas (vigilancia regional). De esta manera, se espera que profundizando en la cooperación financiera regional se logre un mecanismo de estabilidad de los tipos de cambio en la zona.

Como lección de la crisis monetaria asiática podemos concluir que las principales debilidades estructurales de los países asiáticos son la extrema dependencia de los bancos como instrumentos de intermediación financiera y la insuficiencia del mercado de capitales. Por ello, no se han escatimado esfuerzos para establecer un sistema financiero eficaz y estable en cada uno de los países. Uno de los problemas pendientes para la puesta en marcha de un mercado asiático regional de bonos es el riesgo de los tipos de cambio. Los inversores optan por un mercado en el que el riesgo esté bien controlado y minimizado por lo que la estabilidad de los cambios en la región contribuirá al desarrollo de este mercado.

En la reunión de ministros de Finanzas de los países de la ASEM (Asia-Europe Meeting), celebrada en enero de 2001 en la ciudad japonesa de Kobe, Japón propuso un sistema de tipos de cambio no vinculado con el dólar ni con la libre fluctuación, sino basado en una cesta monetaria más adecuada a la interdependencia de las economías asiáticas, intensificando su sincronización con el yen y manteniendo la flexibilidad dentro de un margen establecido. Teniendo en cuenta los resultados de los proyectos (kobe research project) realizados basándose en estas propuestas, Japón quiere acelerar la coordinación de un sistema de tipos de cambio en el este asiático.

Evidentemente, detrás del debate sobre la creación de un sistema común basado en una cesta de monedas se encuentra el sueño de la 'moneda única asiática'.

No obstante, son muchos los obstáculos que se presentan a los países del este asiático. Aunque la interdependencia del comercio, la inversión y el trabajo es comparable con la de la Unión Europea, antes de crear un marco común monetario, se debe alcanzar primero la liberalización del comercio en la región, el saneamiento del sistema financiero y la unificación del mercado financiero de capitales, entre otros aspectos. Sobre todo es imprescindible lograr el consenso de los ciudadanos, así como un sólido impulso político, dos objetivos que se consideran difíciles de conseguir en Asia.

La llegada del euro ha hecho posible un sistema monetario internacional basado en varias divisas, sustituyendo el monopolio del dólar que prevalecía hasta entonces. Esta circunstancia nos da el suficiente valor como para acometer esta empresa, ya que, de hecho, el éxito del euro era considerado imposible hace medio siglo. Aunque tardemos tiempo, ¿hay alguna razón para pensar que el este asiático no podrá conseguir la hazaña? Tal y como se ha comprobado con el euro, la realización de un sueño depende de una buena estrategia a medio y largo plazo, así como de perseverar en el empeño. En este sentido, tenemos mucho que aprender de Europa.

Consejero de Asuntos Económicos

Embajada del Japón en España

La llegada del euro ha hecho posible un sistema monetario internacional basado en varias divisas